por el Ing. Agr. Milan J. Dimitri1

Nació Santos Soriano en Potenza el 10 de octubre de 1899, en la Basilicata, situada al este de la bella región de Nápoles. Era, pues, por nacimiento, italiano y argentino por opción y corazón, nación ésta a la que honró con su destacada actuación en la vida profesional y ciudadana2.

Realiza sus estudios de agronomía en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires, recibiéndose en el año 1922 con Medalla de Oro, por ser el alumno de su promoción con más alto promedio3. En esos años también otros distinguidos colegas e investigadores, como L. R. Parodi, Juan B. Marchionatto, C. A. Lizer y Trelles, por no citar más que algunos, fueron más o menos compañeros o coetáneos y formaron una conjunción de maestros destacados, a quienes tuve la suerte de tener como docentes. Fue, pues, Soriano, parte de una generación de hombres sobresalientes, en los cuales, no me caben dudas, influyera la sabiduría de Lucien Hauman, verdadero hito en la historia de la agronomía argentina.

Inicia Santos Soriano su actividad universitaria, siendo aun alumno, el 1° de agosto de 1920, como Ayudante del Laboratorio de Biología de la cátedra dirigida por Hauman, pasando posteriormente a desempeñarse como Jefe de Trabajos Prácticos de Microbiología hasta el 28 de febrero de 1929. También cumple tareas de jefe de Trabajos Prácticos de Química Orgánica y Biológica, junto a profesores como Alfredo Sordelli y Orsini Nicola.

Junto a estos brillantes profesionales y con la chispa que Soriano tenía en su espíritu, propia de los varones con vocación, fue madurando y tanto es así que asume el cargo de Profesor Suplente de Microbiología Agrícola en la Facultad de Agronomía de La Plata, quedando en ejercicio de la misma hasta marzo de 1931, hasta llegar finalmente a ocupar por concurso de antecedentes la titularidad de Microbiología Agrícola en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires. Me contaba un colega, que en La Plata los alumnos se aglomeraban en las puertas, en las ventanas, para escuchar las profundas clases de este egregio profesor. Su persona, su prestancia, el dominio del idioma, el conocimiento terrible de su especialidad, fruto de un proceso continuo de investigación, hicieron que Santos Soriano fuera el prototipo de profesor universitario, culto y justo y si bien a veces inflexible, jamás dejó de trasuntar su amor y comprensión por el estudiante. Yo mismo lo he comprobado, pues fue mi profesor y luego mi amigo.

Su hoja de vida está pletórica de cargos honoríficos, entre los que figuran su actuación como Consejero Académico, Delegado ante la Universidad, Miembro permanente de la Comisión Internacional de Nomenclatura Bacteriológica, Delegado de la Facultad a Congresos y reuniones de su especialidad, Presidente de la Sección Microbiología en el Primer Congreso Latinoamericano de Microbiología de México (1958), Presidente de la Sección Agricultura en el II Symposium Interamericano para la Aplicación Pacífica de la Energía Nuclear (1959), etc.

Asiste el Ingeniero Soriano a numerosos congresos y reuniones y en sus viajes de estudio y reconocimiento de centros de su materia, recorre países como Estados Unidos, Alemania, Holanda, Francia, Bélgica, Inglaterra, España y … también su patria natal, Italia, concurriendo a los laboratorios de Química Microbiológica del Instituto de Higiene de Roma y las cátedras de Microbiología Agrícola e Industrial de las universidades peninsulares de Milano y Pavia.

En Inglaterra, en el Departamento del Suelo de la Estación Experimental de Rothamsted realiza los trabajos sobre aislamiento y cultivo de bacterias nitrificantes del suelo, y en Holanda en el Instituto de Microbiología de la Universidad de Agricultura de Wageningen, realiza demostraciones experimentales de los métodos de observación y estudio “en vivo” de la microflora y microfauna del suelo.

También asiste en la Universidad de California, estudiando un grupo de bacterias descubiertas por Soriano en 1939, a las que reúne luego en nuevo orden sistemático, las Flexibacteriales.

Aparte de sus labores como investigador publica más de 50 trabajos, con letra mayúscula, llevados todos a cabo con una rigurosidad científica ejemplar, ya que era intransigente hasta consigo mismo.

Entre algunos otros trabajos de investigación Santos Soriano realiza varios, entre los que caben citar “Notas sobre algunos casos de taxonomía bacteriana incierta” que presenta al I Congreso Latinoamericano de Microbiología; “Aplicaciones agropecuarias de la energía atómica en Argentina”; “Estudio sobre microorganismos de la nitrificación acuática en el océano”. También lleva a cabo un plan de investigación por convenio con CAFPTA titulado “Determinación de los procesos microbiológicos de importancia agrícola para el mantenimiento de la fertilidad del suelo (1962).

Los premios que ha obtenido a lo largo de su fructífera vida trasuntan el genial espíritu de este precursor:

 

  • Becado por la Ciudad de Buenos Aires para cursar sus estudios universitarios en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de Buenos Aires.
  • Medalla de Oro al mejor alumno de su promoción (1918-1921).
  • Becado por la Universidad de Buenos Aires para efectuar estudios de especialización sobre fermentaciones microbianas con las autoridades e instituciones siguientes: Dr. W. Henneberg, Bakteriologisches Institut der Preussischen Versuchs- und Forschungsanstalt für Milchwirtschaft, Kiel (Alemania) y en Holanda con el Dr. A. J. Kluyver, en el Laboratorium voor Microbiologie.
  • Becario de la Fundación Guggenheim para realizar estudios de disociación microbiana provocada por radiaciones en la Universidad de Wisconsin y Universidad de California.

 

 También el Ing. Santos Soriano condujo trabajos de intensificación de los alumnos, que para un profesor universitario significa el reconocimiento que ese sexto sentido del alumno tiene hacia el profesor que vale. Y en esto Soriano fue superior, dirigiendo por aquel entonces una cátedra ejemplar, que debiera servirnos de ejemplo.


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1Semblanza (abreviada) del Ing. Soriano pronunciada el 18 de octubre de 1984 con motivo de la incorporación del Ing. Dimitri como académico de número de la Academia Nac. de Agronomía y Veterinaria. Anales de la Acad. Nac. de Agr. y Vet. 38(8):13-15. 1984.
2Estuvo casado con la Dra. Angela Misa Alonso, con quien compartiera también la Jefatura y Subjefatura respectivamente del Departamento de Microbiología del Instituto Nacional de la Nutrición a cargo del Prof. Escudero [Dato proporcionado al Editor por la Prof. Lidia Fattori].
3También al terminar sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Mariano Moreno se recibió con Medalla de Oro [Dato proporcionado al Editor por la Prof. Lidia Fattori].