Temas de actualidad

 
SITUACION CARBUNCLO RURAL EN LA ARGENTINA 2021

Ramon P Noseda *

RESUMEN

1-Area de Evaluación de Carbunclo rural en la Pcia. de Buenos Aires: Habiendo cumplido

45 años de evaluación epidemiológica, continua vigente la presencia de Bacillus anthracis (Mapa1). En el periodo 1977- 2021, se evaluaron 4553 muestras, 470 (10%) resultaron positivas. Durante el año 2021  (Grafico 1), se evaluaron 45 muestras, resultando 1 (2%) positiva, originaria del  Partido de Saladillo. El Carbunclo está en retroceso si comparamos el quinquenio 2012-16, 6% positividad, contra el quinquenio 2017-21 del 1%. Esto se logro  por la puesta en vigencia de la Ley N°: 6703-61.Res.115/14. 2- Zona de Alerta y Respuesta del Partido de Azul: Los 67 “brotes de carbunclo” bovinos (2004-2013), se relacionaron con las vías de escurrimiento de sus aguas, originando Alertas y Respuestas rigurosas. Se vacunaron

414.231 bovinos, 27.768 más que su categoría. Desde el año 2013 no presenta brotes de Carbunclo  bovinos  ni  humanos.  3-  Aislamiento  en  otros  Laboratorios de  Diagnostico Veterinario: Participaron 5 Laboratorios que aplicando técnicas similares, en las Provincias de Buenos Aires, La Pampa y Rio Negro, procesaron un total de 77 muestras, logrando aislar 2 (2%) cepas de Bacillus anthracis, ubicadas en las Pcias. de: La Pampa (Dto. Utracan) y Rio Negro (Dto. de General Conesa), demostrando la endemicidad de esta zoonosis. 4- Partidos de la Pcia. de Buenos Aires involucrados con Brotes de Carbunclo: Durante el año 2021 se produjo 1 aislamiento de Bacillus anthracis proveniente de un brote esporádico bovino en el Partido de  Saladillo, el  último  había  ocurrido en  el  2015,  demostrando que  las  esporas persisten durante años en los suelos hidro-halomorficos, esperando cumplir su ciclo natural. 5- Producción de Vacuna Anticarbunclosa de Uso Veterinario: Fueron 9 los Laboratorios elaboradores  de  vacunas  Anticarbunclosa  cepa  Sterne  que  produjeron  36.755.070  dosis bovinas, unas 7.260.030 dosis más que las producidas en el año 2020,siendo una de las producciones más importantes que se tenga referencia.6- Vacunación obligatoria bovina: a)- Área de Alerta y Respuesta Partido de Azul/Bs. As: Se vacunaron  414.231 bovinos de la categoría susceptible b)- Provincia de Buenos Aires: Desde el 1 de enero del 2021, tiene vigencia  plena  la  Ley  6703/61-  Resolución  MAA115/14,que  impide  mover  bovinos  no vacunados anualmente en su territorio .En el periodo 8-3 al 31-12 del 2021 se vacunaron un total  de  11.787.396  bovinos.  c)-  Provincia  de  Santa  Fe:  Tiene  vigencia  la  Resolución ministerial  1007/2014,  que  obliga  a  vacunar  sus  bovinos.  No  fue  posible  conseguir  la información de la vacunación 2021. 7- Casos de Carbunclo Humanos a nivel nacional: El Boletín Integrado de Vigilancia Nacional/ SINAVE desde el 2018, dejo de publicar “Casos de Carbunclo Humanos”. CONCLUSIONES: a)- Se continúa observando aislamientos de Bacillus anthracis en los puntos de monitoreo sistematizados en las Pcias. de: Buenos Aires-La Pampa y Rio Negro. b)-Dichas Provincias, deberían efectuar acuerdos sanitarios inter-provinciales a fin de controlar esta zoonosis. c) Se debe instaurar un monitoreo oficial de “bovinos muertos súbitamente”   en   las   zonas   involucradas,   a   fin   de   mantener   Alertas   y   Respuestas epidemiológicas  sensibles  y  vigentes.  d)  La  producción  y  aplicación  anual  de  Vacuna Anticarbunclosa  cepa  Sterne,  debe  continuar  creciendo  y  así  generar  esperanzadoras perspectivas sanitarias del control de Bacillus anthracis en la Argentina.

-OMS-WHO-CSR/C8-370-37-Laboratorio Azul Diagnostico S.A.-Av.25 de Mayo 485 (7300) Azul Pcia. de

 

Bs.As.-Argentina –E-mail: rnoseda@laboratorioazul.com.a

 

SUMMARY

1- Assessment Area of Rural Carbuncle in the Province of Buenos Aires: After 45 years conducting epidemiological assessment, the presence of Bacillus anthracis (Map 1) continues to be observed in this Area. In the 1977-2021 period, 4553 samples were assessed, and 470 (10%) turned out to be positive. During 2021 (Figure 1), 45 samples were assessed, and 1 (2%) turned out to  be positive, which sample came from the District of  Saladillo. Carbuncle is declining if we compare 6% of positive cases in the 5-year period from 2012 to 2016, against

1% in the 5-year period from 2017 to 2021. This achievement was the result of the coming into effect of Law No. 6703-61 and Resolution No. 115/14, of the Province of Buenos Aires. 2- Alert Zone and Response, District of Azul: The 67 bovine “carbuncle outbreaks” (2004-2013) are related to the surface runoff, thus resulting in rigorous Alerts and Reponses. With a total susceptible population of animals, 414.231 bovines were vaccinated, 27,768 in excess of the number in the category. Since 2013, no bovine or human Carbuncle outbreaks have been reported. 3- Isolations in other Veterinary Diagnostic Labs: Five Labs took part in the assessment and they applied similar techniques in the Provinces of Buenos Aires, La Pampa and Rio Negro to process a total of 77 samples. These labs managed to isolate 2 (2%) strains of Bacillus anthracis, located in the Provinces of La Pampa (District of Utracan) and Rio Negro (District of General Conesa), which proved the endemic nature of this zoonosis. 4- Districts of the Province of Buenos Aires involved in Carbuncle outbreaks: During 2021, there was 1 isolation of Bacillus anthracis from a sporadic bovine outbreak in the District of Saladillo. The last one before had occurred in 2015, thus proving that spores may stay for years on hydro- halomorphic soils waiting to complete their natural cycle. 5- Production of Anti-Carbuncle Vaccine for Veterinary Use: There were 9 Labs engaged in the elaboration of Anti-Carbuncle vaccines, Sterne strain, and they produced 36,755,070 bovine doses, around 7,260,030 more does than the number produced in 2020, therefore, this constitutes one of the more relevant productions ever. 6- Mandatory Bovine Vaccination: a)- Alert Zone and Response, District of Azul, Province of Buenos Aires: Vaccines were applied to 416,034 bovines of the susceptible category b)- Province of Buenos Aires: The provisions of Law No. 6703/61 – Resolution MAA115/14 have  been  in  full  force  and  effect  since  January  1,  2021.  These provisions state the prohibition to move bovines not vaccinated annually within the provincial territory. In the period from March 8 to December 31, 2021, a total of 11,787,396 bovines were vaccinated. c) – Province of Santa Fe: The provisions of Ministerial Resolution No. 1007/2014 are in effect, stating the obligation to vaccinate bovines. It was not possible to obtain information on vaccination in 2021. 7- Cases of Human Carbuncle Countrywide: Since 2018, the National Surveillance Comprehensive Bulletin issued by the National Epidemiological Surveillance System (SINAVE) has not longer reported “Human Carbuncle Cases”.

Conclusions:

  1. a) – There are still isolations of Bacillus anthracis in items of systematized assessment in the Provinces of Buenos Aires, La Pampa and Rio Negr b) – Such Provinces should enter into sanitary agreements between them in order to control this zoonosis. c)- Official monitoring should be implemented on “bovine sudden death cases” in the areas involved, in order to maintain sensitive and effective epidemiological Alerts and Responses. d)- The production and annual application of the Anti-Carbuncle Vaccine, Sterne strain, must keep growing so as to generate hopeful sanitary perspectives with respect to the control of Bacillus anthracis in Argentina.
-OMS-WHO-CSR/C8-370-37-Laboratorio Azul Diagnostico S.A.-Av.25 de Mayo 485 (7300) Azul Pcia. de

 

Bs.As.-Argentina –E-mail: rnoseda@laboratorioazul.com.ar

 

1-Area de Evaluación de Carbunclo rural en la Pcia. de Buenos Aires (1977-2021):

Se cumplen 45 años de evaluación del “Carbunclo Rural en  la Provincia de Buenos Aires” y aun continua vigente la presencia de Bacillus anthracis, demostrando la endemicidad de esta enfermedad zoonotica.

Durante el periodo 1977-2021 se evaluaron 4553 muestras de bovinos muertos súbitamente, en esta Área de Evaluación de territorio monitoreado, compuesto por 33 Partidos de esta Provincia (Mapa1), resultando 470 de las mismas positivas a Bacillus anthracis lo que representa una Distribución Porcentual del Carbunclo bovino del 10%. Para el periodo correspondiente al 2021 (Grafico 1), fueron 45 las muestras evaluadas resultando 1 positiva (2%) originaria del   Partido de Saladillo. Indicando una vez más que continua vigente la presencia de Bacillus anthracis, en territorio bonaerense, aunque en franco retroceso si lo comparamos  con  el  periodo  2013/14cuando  ocurrieron  35  brotes  de  Carbunclo  bovino (incluidos los brotes epidémicos de Olavarría–Laprida /2013).

En 16 Partidos se manifestaron Brotes de Carbunclo durante el periodo 2013-2021,siendo interesante mencionar que en los años 2017 y 2020 no se produjeron brotes de Carbunclo, lo que crearon falsas expectativas de haber solucionado el problema, sin tener en cuenta que los “esporos“ se mantienen latentes por decenas de años, amparados por las características de sus  suelos. Por dicha causa, el Estado Provincial obligo al cumplimiento de la   Vacunación Anti- carbunclosa en los rodeos bovinos de la Pcia de Bs As (Ley 6703/61-Resolucion MAA115/14), que impiden los movimientos de hacienda No vacunada en su territorio, la cual será necesario mantener vigente, complementada con un monitoreo de cultivo e identificación de Bacillus anthracis, en esta “Área de Evaluación”, de todos los bovinos que mueran súbitamente

 

2-Zona de Alerta y Respuesta del Partido de Azul (2004-2021)

Los  67  “brotes  de  carbunclo”  bovinos  (2004-2021),  se  relacionaron  por  las  vías  de escurrimiento de sus aguas, de esta llanura anegable típica de la Cuenca del Rio Salado (Pcia. Bs. As). Se delimitaron los aspectos ambientales y antrópicos asociados positivamente a esta enfermedad, los que generaron Alertas anticipados de brotes: 22 de origen humano y 21 de origen Veterinario. Se vacunaron en forma voluntaria y simultánea Aftosa-Carbunclo desde su inicio en el 2004 al 2014 más de 4 Millones de bovinos sin registrar inconvenientes técnicos por dicha  práctica.  Desde  el  2014es  obligatorio  vacunar  a  todos  los  bovinos  (Ley  N°:  6703

Res.115/14). En el periodo 2021 se vacunaron 414.231 bovinos unos, 27.768 bovinos más que la categoría susceptible (ver punto 6-a). Esta Zona de Alerta y Respuesta desde el año 2013 no presenta brotes de Carbunclo bovinos ni humanos.

 

3-Aislamiento en otros Laboratorios de Diagnostico Veterinario 2021.

Participaron  5  Laboratorios  que  aplicando  técnicas  similares,  realizaron  aislamientos  de

Bacillus anthracis en lasPcia.de: Buenos Aires, La Pampa y Rio Negro, los cuales procesaron

 

un total de 77muestras, logrando aislar 2 cepas de Bacillus anthracis (2% de distribución porcentual de muestras positivas), ubicadas en la Pcia. de La Pampa (Dto. Utracan) y en la Pcia de Rio Negro (Dto. de General Conesa), demostrando una vez más su endemicidad en ambas Provincias.

1- Laboratorio Santa Rosa- Pcia de La Pampa- Dr. Fernando Esain: Se Realizaron 41

diagnósticos de los cuales 1 resulto positivo, originario del Dto. Utracan– Pcia. de La Pampa.

2- Laboratorio Bahía Blanca- Pcia de Bs. As.- Dr. Luis Alvarez: Proceso 19 muestras de las cuales 1 resulto positivo, originario del Dto. de General Conesa- Pcia. de Rio Negro.

3-  INTA  Balcarce–  Pcia.  de  Bs.  As.-  Dr.  German  Cantón:  Se  evaluaron  3muestras,

resultando ambas negativas.

4- Laboratorio Biológico Tandil- Pcia. de Bs. As.- Dr. Pedro Soto: Se evaluaron 2 muestras, ambas con resultados negativos

5- Laboratorio 9 de Julio- Pcia. de Bs.As.- Dr. Julio Caione: Realizaron 12 diagnósticos de

los cuales todos resultaron negativos.

 

4-Partidos de la Pci. de Buenos Aires involucrados con Brotes de Carbunclo2021:

Durante el año 2021 se produjo 1 aislamiento de Bacillus anthracis proveniente de un brote esporádico bovino  en  el  Partido de  Saladillo .El  último brote de  Carbunclo bovino había ocurrido en el 2015, demostrandoasí que las esporas de esta bacteria persisten durante años en sus suelos hidro-halomorficos, esperando cumplir su ciclo natural.

 

5-Produccion de Vacuna Anticarbunclosa de Uso Veterinario 2021

Fueron 9 los Laboratorios elaboradores de vacunas Anticarbunclosa, cepa Sterne, que produjeron 36.755.070 dosis bovinas durante el 2021, unas 7.260.030 dosis más que las producidas en el año 2020.

 

SENASA aprobó para su uso y comercialización las mismas, siendo la producción más grande comparada con las del pasado siglo y hasta la fecha del actual, reiterando una vez más que es una de las vacunas más económicas y eficientes del mercado veterinario argentino.

 

6-Vacunacion obligatoria Anticarbunclosa bovina:

 

a)-Área de Alerta y Respuesta Partido de Azul (Decreto Municipal N°661/2004)/Bs.As: Este Partido es  uno  de  los  principales productores de  bovinos de  la  Provincia, con  una existencia de 591.969 de los cuales 205.506 son terneros y terneras, constituyendoasí una población susceptible de 386.463 animales.En los números de vacunados fueron  declarados

414.231  bovinos  unos,  27.768  bovinos  más  que  la  categoría  Susceptible*.*Posiblemente

muchos Veterinarios sugieren tener más certeza de cobertura vacunal, “inmunizando” a la categoría terneros desde el momento que comienzan a comer pasto.

b)–  Provincia de  Buenos  Aires:  Desde  el  1  de  enero  del  2021,  la  Autoridad  Sanitaria Provincial decidió que   toda la hacienda en traslado por territorio bonaerense deberá estar vacunada contra carbunclo, basada en las normativas vigentes(Ley 6703/61-Resolucion MAA115/14*).Según información de la Dirección Provincial de Ganadería fueron vacunados en el  periodo 8-3  al  31-12  del  2021  un  total  de  11.787.396 bovinos, evidenciando avances significativos en la inmunización del rodeo provincial, que no debe decaer y continuar en el tiempo hasta lograr el  control del  Carbunclo bovino en su territorio. Para ser más eficiente el “Registro Vacunal”, el Colegio de Veterinario de la Pcia. de Bs.As. pone a disposición una lista

 

de Veterinarios para que el Ministerio de Desarrollo Agrario los habilite a la carga directamente en la web del organismo.

c)- Provincia de Santa Fe.

La vacunación obligatoria contra el carbunclo bacteridiano se debe cumplir por Resolución ministerial 1007/2014, de todo rodeo ganadero de la provincia de Santa Fe.

Nota: A la fecha Junio 2022 no fue posible conseguir la información actualizada de la vacunación al 2021.

 

7-Casos de Carbunclo Humanos a nivel nacional:

Cambios técnicos ocurridos en el Boletín Integrado de Vigilancia Nacional / SINAVE desde el

2018, se dejo de evaluar “Casos de Carbunclo Humanos”, lo cual impide brindar esta valiosa información. En el periodo 2009-2018 se notificaron 23 casos de Carbunclo Dérmico (incluido uno que resulto fatal (2014) en la Pcia. de Santa Fe.

Nota:  Durante  el  periodo  1990-2017, se  evaluaron  17  brotes  de  Carbunclo bovinos  que

coincidieron con igual número de carbunclo humanos, 16 de los cuales fueron Dérmicos (3 de ellos por picaduras de Tábanos) y 1 Digestivo con óbito del mismo. Los Partidos involucrados de la Pcia. De Bs. As. fueron: Azul, Mar Chiquita, Benito Juárez, Olavarria, Tapalque, Tandil, Rauch, Navarro, Laprida y Lamadrid.

 

CONCLUSIONES:

a)-Se continua observando aislamientos de Bacillus anthracis en los puntos de monitoreo sistematizado (1-Area de evaluación de Carbunclo rural en la Pcia. de Bs.as  y 3-Aislamientos en otros Laboratorios de Diagnostico Veterinarios).

b)-Las Provincias de Buenos Aires- La Pampa y Rio Negro, deberán efectuar acuerdos de

sanidad animal inter-provinciales equiparables con el fin controlar el Carbunclo Rural en sus territorios.

  1. c) Se debe instaurar un monitoreo de bovinos “muertos súbitamente” efectuando el Diagnostico por cultivo del Bacillus anthracis, única manera de verificar la presencia/ausencia del Carbunclo en las zonas endémicas.
  2. d) La producción de Vacuna Anticarbunclosa cepa Sterne y su aplicación, debe continuar creciendo en la Argentina y así generar esperanzadoras perspectivas sanitarias.

 

BIBLIOGRAFIA

1) Noseda R.P. Situación del Carbunclo Rural en la Argentina 2020- Asociación Argentina de

Microbiología Boletín Electrónico N°:232 pg.30-34 Marzo-Mayo2021-  https://www.aam.org.ar

2) Published Date Promed mail- Hugh Jones M.: https://promedmail.org/promed- post/?place=8424417,4#promedmailmap

3)- Noseda R.P. Situación del Carbunclo Rural en la Argentina 2019- Academia Nacional de

Agronomía y Veterinaria de la Argentina. http://anav.org.ar/producion-cientifica/temas-de- actualidad/

4) M.C. Rojas (1), P.M. Vázquez (2), M. Verdier (3) & R. Noseda (4). Rev. sci. tech. Off. int. Epiz., 2011, 30 (3), 897-909 .Componentes del paisaje que favorecen la aparición de carbunco en  la  Pampa  Deprimida  (provincia  de  Buenos  Aires,  Argentina.  https://www.produccion- animal.com.ar/sanidad_intoxicaciones_metabolicos/infecciosas/comun_varias_especies/44- carbunco.pdf

5) Manias V., Nagel A., Mollerach A., Mendosa M.A., Ramos C., Morano S., Nardín M.E., Nepote A.,  Sauka D., Benintende G., Noseda R., Méndez E.- Antrax fatal: Primer caso humano documentado en Argentina de meningitis y bacteriemia- Rev. Sociedad Venezolana de Microbiología, Vol: 37 Nº 2.66/70 2017.

 

SITUACION CARBUNCLO RURAL EN LA ARGENTINA 2019

 

Dr.Ramon P Noseda *

 

RESUMEN

Una vez mas, luego de 42 años de permanente evaluación de esta zoonosis, reiteramos que “Solo la constancia de vacunar los bovinos anualmente y eliminar eficientemente sus cadáveres, facilitara la disminución de la carga de esporas del Bacillus anthracis en los suelos y controlara esta zoonosis”. Los distintos indicadores evaluados demuestran avances significativos en sus logros, pero no los suficientes para su control.

1-Área de Evaluación de Carbunclo rural en la Pcia de Buenos Aires. Constituida por  30 Partidos de esta Provincia, 2 de los cuales, Olavarría y Pehuajo, manifestaron brotes esporádicos de “Carbunclo Bovino”. Los brotes presentaron un denominador común:”la  vacunación parcial de los Establecimientos” pese a la obligatoriedad de vacunar todos sus animales susceptibles que lo integran- (Ley Nº:6703/1961– Resolución: 115/2014 en la Pcia de Buenos Aires). La Distribución Porcentual anual de Carbunclo fue del 3%, dos puntos porcentuales más que el periodo anterior, aunque su Distribucion Porcentual 1977-2019 se mantiene en el 10%.

2-Zona de Alerta y Respuesta del Partido de Azul. Posee un histórico registro de 67 brotes de carbunclo bovino, que generaron 21 alertas humanos y 22 alertas veterinarios desde el año 2004. El último brote de Carbunclo bovino se produjo en el año 2013, desde esa fecha tampoco ocurren casos humanos. Desde su inicio hasta el 2019 se vacunaron simultáneamente Aftosa– Carbunclo 3.181.724 bovinos.

3-Aislamientos en otros Laboratorios de Diagnostico Veterinario. Una nueva baja de 7 puntos porcentuales respecto al año 2018, se evidenció en los Laboratorios de monitoreo externo que colaboran con este informe. La Distribución Porcentual anual de Carbunclo bovino para este periodo fue de 4.5%.Los 4 aislamientos pertenecen a la Pcia de La Pampa. Esta Provincia está constituida por 22 Departamentos, de los cuales 11 (50%) presentaron por lo menos un brote de Carbunclo bovino en su historial (2016-19).

4-Partidos de la Pcia. de Bs. As involucrados con brotes de Carbunclo. Durante el 2019 se relevaron para este informe 4 brotes esporádicos de Carbunclo Bovino en los partidos de: Olavarría (1)- Rauch(1)- Carlos Casares (2).

5-Producción de Vacuna Anticarbunclosa de uso Veterinario.  En el 2019 SENASA aprobo para su uso y comercialización  25.664.800 dosis unas 4.160.710 dosis mas que en el año 2018.

6- Vacunación obligatoria simultánea de bovinos. Se evaluaron 2 áreas de vacunación anticarbunclosa bovina a manera de seguimiento de las acciones de los programas de vacunación:

a)- Área de Alerta y Respuesta (Partido de Azul –Pcia Bs. As): en el 2019 se vacunó el 90% de la población suceptible, mientras que en el 2018 fue del 98%, significando 8 puntos porcentuales menos de bovinos vacunados.

b)-Pcia de Buenos Aires: en el 2019, se vacuno el 93% de la Poblacion suceptible.Mientras que en el 2018, dicha cifra alcanzó el 77% demostrando entre ambas campañas 16 puntos porcentuales mas de animales vacunados.

c)-Pcia de Santa Fe: durante el 2019 ,no se logro conseguir información fehaciente de este evento sanitario .

7 -Casos de Carbunclo Humano a nivel nacional. Cambios ocurridos en en el Boletín Integrado de Vigilancia Nacional/ SINAVE, donde se dejo de comunicar: Casos de Carbunclo Humanos, impiden brindar esta información. Conclusiones: a)- Se continua observando  aislamientos de Bacillus anthracis en los puntos de monitoreo sistematizados 1-3-5, lo que denota su endemicidad. b)-El Programa de Vacunación obligatorios por Ley si bien han aumentado su cumplimiento, no es eficientes en el control de los stock de animales suceptibles  de cada Establecimiento Ganadero, a fin de hacer mas eficiente la inmunización.Ya que la vacunación no fue aplicada a todos los animales suceptible que constituian los rodeos involucrados.c) La Negligencia compartida de Ganaderos y Autoridades relacionadas con la Salud Animal son parte de la futura solucion.

 

*OMS-WHO-CSR/C8-370-37

Laboratorio Azul Diagnostico S. A. – Av. 25 de Mayo 485 (7300) Azul- Provincia de Buenos

Aires – ARGENTINA. E-mail:rnoseda@laboratorioazul.com.ar

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STATUS OF RURAL CARBUNCLE IN ARGENTINA IN 2019

 

Dr. Ramón P. Noseda *

 

Again, after 42 years of permanent assessment of this zoonosis, we insist on the fact that: “Only persevering in the vaccination of bovines on an annual basis and in efficiently eliminating the carcasses of dead animals, will facilitate the reduction of the load of Bacillus anthracis spores on the soils, and will control this zoonosis.” The various indicators assessed show significant progress, but not enough for control.

SUMMARY

1- Assessment Area of Rural Carbuncle in the Province of Buenos Aires. This area consists of 30 districts of the Province. Two of such districts, Olavarría and Pehuajó, presented sporadic outbreaks of “Bovine Carbuncle.” The outbreaks presented a common denominator: “the partial vaccination in Facilities,” in spite of the obligation to vaccinate all susceptible animals in the facility (Law No. 6703/1961 – Resolution No. 115/2014, Province of Buenos Aires). The annual Percentage Distribution of Carbuncle was 3%, two percentage points above the record of the previous period, even though the 1977-2019 Percentage Distribution still stands at 10%.

2- Alert Zone and Response, District of Azul. There is a historic record of 67 bovine carbuncle outbreaks, which resulted in 21 human alerts and 22 veterinary alerts since 2004. The last bovine carbuncle outbreak occurred in 2013, and as from such year, no human cases have been recorded either. From the beginning up to 2019, 3.181.724 bovines have been simultaneously vaccinated for Foot and Mouth Disease and Carbuncle.

3- Isolations in other Veterinary Diagnostic Labs. A new decrease of 7 percentage points against 2018 was evidenced in external monitoring labs collaborating with this report. The annual Percentage Distribution of bovine carbuncle for this period was 4.5%. The 4 isolations correspond to the Province of La Pampa. This Province consists of 22 Departments, and 11 of such Departments (50%) recorded at least one bovine carbuncle outbreak in their history (2016-19).

4- Districts of the Province of Buenos Aires involved in Carbuncle outbreaks. During 2019, 4 sporadic bovine carbuncle outbreaks were recorded for this report, in the districts of Olavarría (1), Rauch (1), and Carlos Casares (2).

5- Production of Anti-Carbuncle Vaccine for Veterinary Use: In 2019, the National Health Authority (SENASA) approved 25,664,800 doses for use and commercialization, around 4,160,710 more doses than in 2018.

6- Mandatory Simultaneous Bovine Vaccination: Two areas of bovine anti-carbuncle vaccination were assessed in order to follow up the actions under vaccination programs:
(a)- Alert Zone and Response (District of Azul, Province of Buenos Aires): In 2019, 90% of the susceptible population were vaccinated, whereas in 2018, 98% were vaccinated, which means 8 percentage points fewer vaccinated bovines.
(b)- Province of Buenos Aires: In 2019, 93% of the susceptible population were vaccinated. In 2018, such figure reached 77%, showing an increase of 16 percentage points as regards vaccinated animals.
(c)- Province of Santa Fe: During 2019, it was not possible to obtain self-proving information on this sanitary event.

7- Cases of Human Carbuncle Countrywide. Due to the changes made to the National Surveillance Comprehensive Bulletin issued by the National Epidemiological Surveillance System (SINAVE), in which human carbuncle cases are no longer reported, it is not possible to provide such information.

Conclusions: (a) There are still isolations of Bacillus anthracis in items 1-3-5 of systematized assessment, thus showing the endemic nature of bovine carbuncle. (b) In spite of the increase in compliance with mandatory Vaccination Programs as provided by Law, they are not efficient in the control of stocks of susceptible animals of each Cattle Breeding Facility, in order to make immunization more effective. This is because not all susceptible animals in the roundups involved were vaccinated. (c) The negligence shared by Cattle Breeders and Authorities in relation to Animal Health is part of the future solution.

 

 

1-Área de Evaluación del Carbunclo rural en Pcia. de Buenos Aires (1977-2019)

Constituida por 30 Partidos ganaderos, manifestó  2 brote de Carbunclo bovinos  en los Partido de Olavarria y Pehuajo (Mapa1).

 

Se evaluaron 65 muestras, de las cuales 2 (3%), definieron la Distribución Porcentual anual de Carbunclo bovino muertos súbitamente por causa del Bacillus anthracis. Mientras que los valores para el periodo 1977-2019 su Distribución Porcentual de Carbunclo, fue del 10 %, con 4.445 muestras de las cuales 466 resultaron aislamientos positivos (GraficoN°:1).

 

 

Evidenciando así su endemicidad en campos con eco-paisajes que favorecen la persistencia de las esporas de esta bacteria en el ambiente natural,suelos hidro halomorficos alcalinos-sodicos, inundables,con pastizales de baja productividas.Las “esporas” se acumularían  por arrastre de las aguas superficiales,en periodos de lluvias de mas de 60mm,en zonas de poco declive de la Cuenca del Rio Salado,resultando una acechanza valedera,para animales suceptibles sin cobertura inmunitaria los que seran victimas y una vez muertos actuaran como agentes de resiembra de una mayor cantidad de “esporos” de Carbunclo  en la naturaleza.Este ciclo solo se corta “Vacunando Anualmente” a todos los  animal suceptible,de cada uno de Establecimientos ganaderos.

 

2- Zona de Alerta y Respuesta Partido de Azul (2004-2019):

Siguiendo normativas internacionales de “Alerta anticipada de enfermedades animales transmisibles al hombre (OMS-OIE-FAO)” en el  2004 se creó en Azul Provincia de Buenos Aires la  ”Zona de Alerta y Respuesta ante epidemia de ocurrencia natural, accidental o deliberada de B. anthracis”, Decreto Nº 66105-2204 del Municipio del Partido de Azul, con la participación de 9 entidades intermedias relacionadas con la salud. Aplicando un Sistema de Información Geográfico (GIS) INTA-Cuenca del Salado,analizo dicho ecosistema ganadero con más de 500.000 bovinos y 3900 pobladores rurales. La geo-referenciación de los brotes y su relación con las vías de avenamiento de agua superficial ,junto a las características edafológicas del suelo( Fac.Agronomia de Azul), permitieron determinar que el 93 % de los brotes ocurridos comparten dichas vías. El escurrimiento de las aguas de lluvia se dividen en 7 vías de avenamiento por debajo de la cota de los 150 metros, según su sentido de escorrentía.Definiendo un mapa de isorriesgo donde se estableció que: 994 establecimientos ganaderos y 9 poblaciones rurales comparten dicho riesgo sanitario. Este sistema aplicado brinda un análisis epidemiológico, incorporando información fehaciente de: brotes, vacunaciones y eliminación de cadáveres como parte de un sistema de alerta temprana Desde el año 2004,los integrantes del Circulo de Veterinarios de Azul y la coordinación de Fundazul ,han vacunado simultáneamente con vacunas de  Aftosa/Carbunclo  a 3.181.724 bovinos,sin demostrar  ningún inconvenientes técnicos.Desde el año 2013 el Partido de Azul no presenta focos de Carbunclo Animal ni Humano                                                                                                                                

 

3-Aislamientos en otros Laboratorios de Diagnostico Veterinario (2006-2019)

 

Cinco  Laboratorios de Diagnostico Veterinario, 4 de las Provincias de Buenos Aires  y 1 de la Pcia de. La Pampa con similar metodología diagnostica (Cultivo e identificación de Bacillus anthracis) procesaron en este periodo  un total de 88 muestras aislando 4 cepas de Bacillus anthracis,demostrando una Distribucion Porcentual del 4% que significa un disminución de 7 puntos porcentuales menos,referido al anterior periodo.Destacando que todos los aislamientos 2019 se realizaron en la Pcia de La Pampa (ampliamos la información en el punto 3.1de este informe)

1-Laboratorio Santa Rosa – Pcia de La Pampa – Dr. Fernando Esain: Realizaron 58 diagnósticos de los cuales 4 resultaron Positivos(7%)

2-Laboratorio Bahía Blanca – Pcia de Bs. As. – Dr. Luis Alvarez: Proceso14 muestras  todas resultaron negativas .

3-Laboratorio Regional Rauch –Ministerio de Asuntos Agrarios de la Pcia de Bs. As – Dra.Marisa Verdier: Se analizaron11 muestras de origen bovino,todas fueron negativas.

4-INTA Balcarce – Pcia de Bs. As-Dr. Ignacio LLada: Evaluaron 1muestra que resulto negativas.

5-Laboratorio Biológico Tandil – Dr. Pedro Soto: Evaluaron 4muestras, resultando todas negativas.                                                                                                                                                 

 

3- Departamentos de la Provincia de La Pampa involucrados con brotes de Carbunclo

La provincia de La Pampa hace años que reitera focos de carbunclo bovinos,  el Laboratorio Santa Rosa ( Dr Fernando Esain), aporta información para esta comunicacion epidemiologica desde hace 14 años (2006),convirtiéndose en una referente epidemiologico importante,  para la  toma de  decisiones atinadas en dicha Provincia.

En el periodo( 2006-19)  procesaron 669 muestras logrando aislar e identificados 50 cepas de Bacillus anthracis,que significa una Distribucion Porcentual del 7%.Esta Provincia esta constituida por 22 Departamentos, de los cuales 11 (50%) presentaron por lo menos un brote de Carbunclo bovino en su historial(2016-19): Atreuco-Capital-Conhelo-Guatrache-Hucal-Lihuel Calel-Loventue-Rancul-Realico-Toay-Utracan.Solo la vacunación obligatoria de todos sus bovinos suceptibles ,controlaran esta zoonosis,en la Pcia.de La Pampa.

 

4-Partidos de la Pcia. de Bs. As involucrados con brotes de Carbunclo:

Este periodo de evaluación 2019 demostró la presentación de 4 brotes de Carbunclo bovino en los Partidos de : Olavarria(1)-Rauch(1)-Carlos Casares(2).De acuerdo a la información brindada por la Direcccion de Asuntos Agrarios de la Pcia.de Buenos Aires en su portal digital:www.Direccion de Carne Vacuna-Aviar-Porcina / Sanidad-Carbunclo-Mapa carbunclo.

Demostrando la endémicidad se esta zoonosis;Vemos una evolución favorable cuando se compara con los los 31 brotes del 2013.La vacunación obligatoria rige por Ley 6703/61 y Decreto Reglamentario:66/63.Desde octubre 2014 la Resolucion 115 impone restricciones de movimiento de hacienda no vacunada contra el Carbunclo bacteridiano en todo el territorio de la Pcia .de Buenos Aires .

 

5-Producción de Vacuna Anticarbunclosa de uso Veterinario

 

Este inmunogeno fue producido por 8 Laboratorios Elaboradores, basada en la cepa vacunal Sterne, una bacteria viva  “esporulada”, no capsulada.En 1951fue probada su eficiencia por el Centro Panamericano de Zoonosis en Argentina.Es una de las vacunas más económicas y eficientes del mercado veterinario.En el 2019 SENASA aprobo para su uso y comercialización  25.664.800 dosis,unas 4.160.710 dosis mas que en el año 2018. (Cuadro 2),otra información auspiciosa para el control de esta zoonosis.

 

6-Vacunación obligatoria simultánea de bovinos:

Se evaluaron 3 áreas de vacunación anticarbunclosa bovina a manera de seguimiento de las acciones de los programas de vacunación: a)-Área de Alerta y Respuesta (Partido de Azul –Pcia Bs. As) el 2019 se vacunó el 90% de la población suceptible,mientras que en el 2018 fue del 98%,significando 8 puntos porcentuales menos de bovinos vacunados

.b)-Pcia de Buenos Aires. en el 2019, se vacuno el 93% de la Poblacion suceptible.Mientras que en el 2018, dicha cifra habría alcanzado el 77% demostrando entre ambas campañas 16 puntos porcentuales mas de animales vacunados

.c)-Pcia de Santa Fe:No se logro conseguir información fehaciente de este evento sanitario 2019

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7 -Casos de Carbunclo Humano a nivel nacional.

Cambios tecnicos ocurridos en  el Boletín Integrado de Vigilancia Nacional/ SINAVE,dejaron de comunicar:”Casos de Carbunclo Humanos”,lo cual impide brindar esta valiosa información .Conclusiones:

a)-Se continua  observando  aislamientos de Bacillus anthracis en los puntos de monitoreo sistematizados: 1-2-3-4, lo que denota su endemicidad. b)-El Programas de Vacunación obligatorios por Ley enla Pcia de Buenos Aires, si bien ha aumentado su cumplimiento,no es eficientes en el control de los stock de animales suceptibles  de cada Establecimiento Ganadero,a fin de hacer mas eficiente la inmunización,de los animales suceptibles.Ya que la vacunación no fue aplicada a todos los animales suceptible que constituian los rodeos involucrados.c) Evitar la Negligencia compartida de Ganaderos y Autoridades relacionadas con la Salud Animal son parte de la futura solución .

 

BIBLIOGRAFIA:

  • Hugh Jones M.- Published Date Promed mail: Archivo:20191106.6765028-06-11-2019 / Archivo:20190705.6553661-07-05-2019 / Archivo:20190417.6428143-17-05-04-2019.
  • Noseda R. P.- Situación del Carbunclo Rural en la Argentina 2019/ Boletín Asociación Argentina Microbiología Nº 225 pag.28-31.Junio-Agosto 2019
  • Noseda R. P.- Carbunclo Rural y su relación con el medioambiente- II Congreso Internacional de Zoonosis, 6 de Junio de 2018, Bs. As- Argentina. Asociación Argentina de Zoonosis.
  • Noseda, R; Álvarez Prat, R; Vázquez, P; Combessies, G; Seoane, J; Pazos, S; Bolpe, Programa de Alerta y Respuesta ante epidemia de ocurrencia natural, accidental o deliberada de B. anthracis, Azul, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Acta Bioquímica Clínica Latinoamericana, suplemento Nº 3, mayo de 2006.
  • Vilatte Carlos – Centro Regional de Agro meteorología de la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional del Centro de la Pcia de de Bs. As. (Informe técnico 2019).

 

La rehabilitación de la fauna marina en Argentina: un esfuerzo creciente ante un problema perentorio.
MV MSc  Julio D. Loureiro 

En la República Argentina, las actividades de rehabilitación de la fauna marina tuvieron su origen en San Clemente del Tuyú, en la costa norte de la Provincia de Buenos Aires. Estos comienzos, que se remontan a las postrimerías de la década del setenta, dieron como resultado la creación, como dependencia de la Fundación Mundo Marino, del primer centro de rehabilitación de aves y mamíferos marinos del Atlántico sud occidental.

La rehabilitación tiene como objetivos principales la asistencia de los animales afectados por la actividad antrópica y la creación de un campo propicio para la capacitación de profesionales y técnicos en el estudio y manejo de la fauna salvaje.

En el tiempo transcurrido desde sus primeros inicios hasta la actualidad, la práctica de la rehabilitación nos ha permitido observar, en Argentina, un fuerte declive de la biodiversidad,   tendencia cuya causa se encuentra en  las crecientes presiones humanas sobre el medio ambiente. Pero los efectos de la actividad antrópica no se han sentido sólo en nuestro país: a nivel global, en el mismo período, los océanos  han perdido una parte importante de la población de vertebrados, una pérdida que  ha llegado a estimarse en cerca del 35%.

Como profesionales dedicados a la rehabilitación, nuestra tarea no es sencilla: cuando el paciente es un animal salvaje, tenemos plena conciencia de encontrarnos ante un gran desafío: lo peculiar radica en la gran habilidad que demuestran las especies no domésticas para enmascarar los síntomas, habilidad cuyo objetivo consiste en evitar convertirse en presa fácil de los predadores. Cuando los síntomas se vuelven por fin evidentes, el cuadro clínico ya se encuentra en una etapa avanzada y la salud del animal está por demás comprometida.

A partir del año 1987 comenzamos a llevar registros formales, hecho  que nos permitió contar con estadísticas confiables. En los últimos 33 años hemos asistido, en el área de 160 Km. en la costa norte de la Provincia de Buenos Aires, a 4.064 aves marina y 2.367  mamíferos marinos.

Cuando los ejemplares ingresan, se les confecciona una historia clínica completa y se le brinda la atención médica adecuada al cuadro que presentan. También, en todos los casos,  se observan y respetan los protocolos que procuran el bienestar animal. Una vez rehabilitados, son devueltos finalmente a su hábitat natural. En caso de muerte, se lleva a cabo la necropsia, cuyos resultados son fuente de gran cantidad de información para la generación de datos base. En el año 1983 ingresó un ejemplar de lobo marino de dos pelos sudamericano (Arctocephalus australis)  para su rehabilitación en muy malas condiciones físicas, débil y permanecía en posición decúbito permanente, dentro de las 24 horas posteriores a su ingreso el animal muere. Se le practicó la necropsia las lesiones encontradas fueron  líquido seroso rojizo en la cavidad torácica, engrosamiento pleura parietal y visceral, lesiones pulmonares granulomatosas, estás lesiones compatible con lesiones ocasionadas por la tuberculosis que eran encontradas en otras especies de animales.

Antes la imposibilidad de llevar adelante el protocolo de toma de muestras en una necropsia por la falta de los elementos apropiados la decisión fue salvaguardar la salud de los colaboradores bajo la sospecha que nos estábamos enfrentando a una enfermedad zoonótica, el tiempo daría la razón. Para lo que se procuró realizar un descarte de los restos por medio de la incineración y posterior entierro de los restos cubiertos con cal viva.   A partir de este caso se conformó un grupo interdisciplinario para el estudio de la tuberculosis en mamíferos marinos, de tres instituciones Fundación Mundo Marino (FMM), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y Facultad de Ciencias Veterinaria Universidad Nacional La Plata.  Con el correr de la investigación se incorporó al grupo investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Castelar y de la facultad de Biología de la Universidad Nacional Mar del Plata.

El 27 de febrero de 1989 ingresa al centro de rehabilitación una hembra adulta lobo marino de dos pelos sudamericano (Arctocephalus australis)  fue encontrada en la playa de Cariló, provincia de Buenos Aires, Argentina. El peso inicial de este lobo fue de 40 kg. El ejemplar mostró disnea, anorexia y debilidad y se encontraba en mal estado físico. A la necropsia mostro que los pulmones contenían numerosas lesiones caseosas, redondas y amarillas, de 30 a 40 mm de diámetro. En la cavidad abdominal, se encontraron lesiones caseosas nodulares amarillas similares en el peritoneo y en el hígado. Los ganglios linfáticos torácicos y abdominales estaban agrandados y de apariencia caseosa.

Entre 1989 y 1992 se registraron 6 casos con las siguientes características, hallazgos histopatológicos: se observaron lesiones significativas en los pulmones y ganglios linfáticos. Los pulmones contenían numerosas lesiones granulomatosas, caracterizadas por una zona central de necrosis y mineralización caseosas, y una zona intermedia de células epitelioides grandes con abundante citoplasma eosinofílico y un núcleo central. En la bacteriología de todas las muestras estudiadas se observaron microscópicamente bacilos Ácido-alcohol resistentes, después de la tinción con Ziehl-Neelsen. Las cepas tuvieron un lento crecimiento en medios Stonebrink a 37°C. Las cepas necesitaron de cuatro a ocho semanas para crecer.

Hemos  utilizado la técnica de RFLP (del inglés Restriction Fragment Length Polymorphism) por primera vez en las cepas aisladas de animales en las costas del Atlántico sudoccidental, y hemos podido comprobar que estas cepas pertenecen al complejo Mycobacterium tuberculosis, pero difieren claramente de Mycobacterium bovis aisladas del ganado y otros mamíferos terrestres, tanto domésticos como silvestres.

Al principio de la década de 2000 se realizó una comparación de los aislamientos de Mycobacterium tuberculosis complex de pinnípedos en Australia, Argentina, Uruguay, Gran Bretaña y Nueva Zelanda para determinar sus relaciones entre sí y su posición taxonómica dentro del complejo. Los pinnípedos parecen ser el huésped natural de este «bacilo de los lobos marinos»

Los espoligotipos de aislamiento de lobo marino forman un grupo que es claramente diferente de los de todos los demás miembros del complejo Mycobacterium tuberculosisMycobacterium  pinnipedii denominado en referencia al animal huésped del cual se aisló por primera vez el organismo es un nuevo integrante del Complejo Mycobacterium tuberculosis.

Las lesiones gastrointestinales habían sido ampliamente reportadas en mamíferos marinos salvajes y cautivos. Sin embargo, su etiología no estaba clara, y solo se enumeraba cuerpos extraños y parásitos gástricos en la escasa literatura que existía en la década del 70 también era común agregar al estrés del cautiverio como un agente etiológico más por parte de los grupos contrarios al cautiverio pero sin ningún trabajo científico que demostrara ese postulado lo que me motivo a estudiar la posibilidad que en los mamíferos marinos también estuviera presente el Helicobacter pylori (o bien otro integrante del mismo género), como en los humanos asociado a la gastritis crónica y las úlceras pépticas.  Por lo tanto, el objetivo de nuestro estudio fue investigar la presencia de Helicobacter sp. en el jugo gástrico, la placa dental y la saliva de mamíferos marinos que viven en un ambiente controlado y en el centro de rehabilitación, las especies estudiadas fueron delfines (Tursiops truncatus gephyreus), orca (Orcinus orca), falsa orca (Pseudorca crassidens), lobos marinos de un pelo sudmericanos (Otaria flavescens), elefantes marinos (Mirounga leonina) y lobos marinos de dos pelos sudamericanos (Arctocephalus australis). Se examinaron muestras de saliva, placa dental y jugo gástrico para detectar Helicobacter sp. utilizando la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Ninguna de las muestras de jugo gástrico o saliva fueron positivas para Helicobacter sp. Sin embargo, Helicobacter sp. se detectó ADN en la placa dental de dos delfines, lo que sugiere que la cavidad oral podría ser un reservorio de esta bacteria, a posteriori se comprobó que se trataba de la especie Helicobacter cetorum,  siendo éste el segundo registro de esta especie a nivel mundial.

Es importante destacar el creciente uso, en el centro de rehabilitación,  de nuevas tecnologías de diagnóstico tales como endoscopia, radiografía digital, ecografía y tomografía computarizada, las cuales han propiciando diagnósticos más precoces y precisos y nos han permitido seguir la evolución de las afecciones en beneficio de la recuperación de los ejemplares.

Recientemente, en un ejemplar ingresado en el centro de rehabilitación,  se registró el primer caso, en la República Argentina, de Fibropapilomatosis asociada a Herpesvirus quelonido  (ChHV-5) en una tortuga verde Chelonia mydas.  El diagnóstico del agente etiológico fue realizado por la cátedra de Virología de la Facultad de Ciencias Veterinaria de la Universidad Nacional La Plata, a partir de un convenio marco entre la Fundación Mundo Marino y dicha Universidad.

Estamos estudiando con mucho interés el problema de los varamientos masivos de orcas (Orcinus orca) que vienen sucediendo en la costa norte de la provincia de Buenos Aires.  Consideramos altamente probable que podría tratarse de casos de ¨síndrome descompresivo¨. Y fundamentamos nuestra hipótesis en el análisis de los hechos acontecidos en el varamiento múltiple de 7 ejemplares con vida del 16 de septiembre de 2019 en playas de La Caleta (Partido de Mar Chiquita).  Después de varias horas ininterrumpidas de trabajo  para mantener con vida a los ejemplares, en colaboración con voluntarios e integrantes de distintas instituciones, fue posible reinsertar al mar 6 individuos. Lamentablemente, el séptimo ejemplar, y aparentemente el único macho del grupo, murió. En su  necropsia pudimos observar burbujas de gas en los vasos sanguíneos del mesenterio y en la capsula renal, signos  compatibles con el mencionado síndrome

Si bien se conformó una Red de Centros de Rehabilitación para la Fauna Marina provincial se debe profundizar más la unión de todos los esfuerzos en virtud de un mismo fin y que contribuya a elevar, en nuestra región, la conciencia pública y política acerca de la conservación. El trabajo conjunto podría permitir el incremento de la capacitación profesional y el desarrollo de investigaciones biológicas y médicas, de utilidad para la conservación in situ.

La conservación debe ser decididamente entendida como un objetivo común que no podrá lograrse sin el compromiso de cada individuo y sin la colaboración de todas las organizaciones y organismos gubernamentales. El vigor y la tenacidad de los trabajos aislados son por demás loables pero también insuficientes. En contrapartida, la cooperación y la unión plena pueden convertir a la conservación en una realidad, y proyectarla y sostenerla en el futuro, en beneficio de las generaciones venideras.

Situación del carbunclo rural en la Argentina 2018
Dr. Ramón P. Noseda * 

 

 

 

RESUMEN

Luego de 41 años de evaluación reiteramos que para controlar el Carbunclo rural “solo es necesario constancia de vacunar los animales susceptibles y eliminar eficientemente los cadáveres de los bovinos muertos súbitamente”.
Estas dos tareas sanitarias darán resultados alentadores para el control de esta zoonosis endémica de  este pais ganadero.

Ver informe completo en adjunto

Workshop “Bioequivalencia”
El día 1 de septiembre de 2016 se llevó a cabo en la ANAV el Workshop «Bioequivalencia», con la participación de representantes del sistema científico, organismos oficiales y la industria. Se desarrollaron charlas clarificando aspectos importantes del tema y se redactó un documento de consenso.

 

 

IMPORTANCIA DE LA BIOEQUIVALENCIA EN EL DESARROLLO FARMACEUTICO

La Farmacología es una de las ciencias que más rápidamente crece desde hace varias décadas. La producción de medicamentos, ha tenido un desarrollo explosivo en la segunda mitad de siglo pasado. Las grandes firmas farmacéuticas tienen departamentos de investigación y desarrollo que superan en infraestructura a cualquier departamento de investigación de universidades o centros de investigación estatales de cualquier lugar del mundo. Además financian investigación aplicada en muchos de esos centros estatales. El desarrollo y registro de medicamentos tanto para su uso humano como para su uso en animales debe cumplir con una serie de requerimientos esenciales, pero que podemos resumir como de aseguramiento de Calidad, Seguridad y Eficacia.

El desarrollo de un nuevo fármaco debe cumplimentar una serie de pasos, todos vinculados a las Buenas Prácticas, que deben ser suficientemente exigentes a efectos de salvaguardar la Salud Pública y la Salud en general, dentro de la filosofía de “Una Salud”.

Ese desarrollo consume una gran cantidad de tiempo y dinero, por lo que, quien invierte en un desarrollo original y lo patenta, goza, posteriormente a la introducción en el mercado, de un período de cobertura, que otorga la patente y que varía en general entre no menos de 6 ni más de 10 años en los diversos países. Se considera que ese período de tiempo servirá al inversor para recuperar se inversión y obtener una renta razonable.

Posteriormente a la extinción del período de protección, otras empresas podrán beneficiarse de los conocimientos generados por el propietario del producto original y, por supuesto ampliar la base de conocimiento sobre ese fármaco. Surgen así los productos genéricos y las alternativas farmacéuticas. También productos que, no siendo genéricos ni alternativas farmacéuticas, utilizan en su formulación la nueva molécula.

Para entender lo antedicho, definiremos como productos originales aquellos que han sido desarrollados a partir de una droga original con pruebas de potencia, estabilidad, farmacocinética, eficacia, seguridad y residuos con período de retirada establecido, todo comprobado por ensayos clínicos que cumplan con los requerimientos y que sean aceptados por las autoridades regulatorias. Definimos como productos genéricos a aquellos que utilizan el mismo fármaco, a la misma concentración, forma farmacéutica, vía de administración, posología e indicación terapéutica que el original y que demuestran ser bioequivalentes. Como biosimilar definiremos al producto que tiene todas las características del genérico pero sin bioequivalencia comprobada.

Tanto un genérico como una alternativas farmacéutica deben necesariamente cumplimentar todas las exigencias por las que ha pasado un producto original, demostrando su calidad, seguridad y eficacia.

Las autoridades regulatorias deben asegurar que todos los productos aprobados cumplen con los estándares de calidad establecidos.

Los veterinarios y sus asociaciones profesionales deben asumir el compromiso de vigilar la calidad, seguridad y eficacia de todos los productos que están a su disposición y, ante cualquier sospecha de mermas en alguna de las características requeridas, dar aviso a las autoridades, a efectos que éstas actúen en consecuencia.

Para hablar de bioequivalencia debemos definir biodisponibilidad, que es la cantidad de fármaco que llega a la circulación sistémica luego de su administración y la velocidad a que lo hace. Bioequivalencia, por su parte, es la similitud en biodisponibilidad de dos fármacos de composición similar, cuando son administrado por la misma vía, en la misma especie y en dosificación equimolar. Esa similitud de perfiles de biodisponibilidad permitiría inferir que sus eficacias clínicas son equivalentes también.

La bioequivalencia es, por lo tanto, una herramienta fundamental para la evaluación de formulaciones que pretendan ser consideradas genéricas. La bioequivalencia, es el parámertro fundamental para considerar la intercambiabilidad entre fármacos. Fármacos no bioequivalentes no deberían ser considerados intercambiables en el curso de la terapia. Pequeñas modificaciones en la fórmula de un medicamento que no modifican su farmacocinética permitirían, si se demuestra bioequivalencia entre el primero y el modificado, que la nueva fórmula ocupe el lugar de la anterior sin recurrir a un desarrollo completo.

Los estudios de bioequivalencia son metodologías científicas para la comparación de biodiponibilidades de diferentes productos medicinales tanto para uso veterinario como para uso humano. Se puede tratar de diferentes productos conteniendo los mismos ingredientes activos, partidas o series diferentes del mismo producto, aplicación del mismo producto por diferentes vías de administración, e incluso determinar existencia de cambios en biodisponibilidad al introducirse cambios menores en una formulación.

Existe bioequivalencia entre productos o vías de administración, cuando, bajo condiciones experimentales idénticas y controladas, la biodisponibilidad de los mismos solamente difiere dentro de límites no significativos estadísticamente. Estos límites deben ser definidos previamente.

Un punto crítico y científicamente considerado válido, es que cuando un activo de una formulación test alcanza la circulación sistémica a la misma velocidad y magnitud que el activo de una formulación de referencia, la disponibilidad local, es decir en el sitio de acción, será similar para ambos activos, test y referencia. Esa similitud es la base para asumir bioequivalencia.

Cambios en los componentes inertes o en el proceso de manufactura de un producto veterinario pueden tener gran incidencia en la biodisponibilidad. En estos casos, se debería demostrar bioequivalencia, si se pretende que los nuevos componentes/procesos no tendrán incidencia en la farmacocinética ni farmacodinamia de la formulación.

Otros parámetros diferentes de las concentraciones plasmáticas pueden ser utilizados a efectos de demostrar biodisponibilidad y bioequivalencia. Ejemplos de ello son concentraciones en orina, en otros fluidos o efectos farmacodinámicos. Estos parámetros tampoco deben diferir estadísticamente.

Equivalencia terapéutica: Cuando el objetivo de demostrar equivalencia terapéutica (cuando demostrar bioequivalencia es complicado), la tarea del clínico se vuelve esencial. El deberá seleccionar los parámetros a analizarse y calificar sus respectivos límites de variabilidad y aceptabilidad en situaciones clínicas comparables. Cuando la determinación de equivalencia terapéutica es parte del proceso de registro, el sponsor deberá aportar un protocolo detallado con la metodología a seguir, que deberá contemplar número significativo de casos, sistema de armonización, clasificación y registro de los mismos y tratamientos estadísticos. Esa metodología deberá ser discutida y consensuada con las autoridades de registro.

Cambios es las especificaciones de un mismo producto: Cuando se hacen cambios en las especificaciones de un producto, sea su forma de administración, su forma farmacéutica, su composición o proceso de manufactura, el nuevo producto debe demostrar que es bioequivalente con el producto sobre el que se hicieron las pruebas clínicas de registro, que es el que tiene demostradas características de calidad, seguridad y eficacia.

Que hacemos con un producto genérico: Cuando un trámite de registro hace referencia a eficacia y/o seguridad de un producto original, ya en el mercado, y comparte formulación e indicaciones, se vuelve compulsivo determinar bioequivalencia y, en caso de demostrarse ésta, intercambiabilidad.

Cambio o incorporación de una nueva vía de administración: Cuando se cambie la ruta de administración, se debería demostrar bioequivalencia, basada en concentraciones plasmáticas (e incluso tisulares, si correspondiera), entre la ruta de referencia (con la que se hicieron todos los estudios y demostraciones de registro) y la nueva ruta.

La realización de pruebas de bioequivalencia requiere una metodología bien definida y que ha sido detallada en guías elaboradas por diferentes instituciones. La Guía de Bioequivalencia del U.S. Department of Health and Human Services and Drug Administration Center for Veterinary Medicine (CVM), la Guía para Conducir Estudios de Bioequivalencia para productos Veterinarios de la EMA, La Guía VICH GL 52, son algunos ejemplos que detallar metodologías a seguir. En nuestro país, la Fudación Prosaia ha elaborado una guía de Bioequivalencia en base a recomendaciones internacionales y considerando circunstancias locales. Todas estas guías aportan lineamientos que contribuyen al diseño de protocolos experimentales que, en todos los casos deberán ser presentados a las autoridades regulatorias para su aprobación previamente al inicio de la parte experimental.

Aba, Juan Carlos; Aguirre, Milena; Alignani, Mariano; Alonso, Leandra; Belinghi, Gustavo; Dale, Jorge; Errecalde, Jorge; Etchegoyen, Martín; Formentini, Enrique; Fraga, Andrea; Mariño Hernández, Eduardo; Martínez Shedden, Alejandro; Pardo, Javier; Perotti, Rodolfo; Romano, Patricia; Sánchez Bruni, Sergio; Sbordi, Laura; Trentalance, Guillermo; Trinidad, Juan; Venturini, Natalia; Zimmermann, Gustavo

Academias conocimiento y sociedad
Este libro reúne la visión y las opiniones de las academias nacionales respecto de su rol en el desarrollo del conocimiento científico y su relación con la sociedad. Las contribuciones volcadas en este texto son la respuesta a la convocatoria al VII Encuentro Interacadémico 2018, bajo el lema “Academias, conocimiento y sociedad”. A este evento y a la elaboración de este libro fueron invitadas las veintidós academias nacionales de nuestro país, participando finalmente las que pudieron incorporar la tarea en sus agendas. A diferencia de los temas tratados en los seis encuentros anteriores, el elegido en esta oportunidad comprende, por su transversalidad, a todas las academias.
El objetivo ha sido identificar las dificultades y los motivos que limitan el aprovechamiento del enorme y diverso conocimiento científico acumulado en estas instituciones. De esta indagación y de sus respuestas han surgido recomendaciones para mejorar su interacción con el medio social. No debe olvidarse que quienes integran estos verdaderos polos del saber son deudores de una sociedad que les facilitó su formación, su perfeccionamiento y el desarrollo de su experiencia.

 

 

 

 

 

 

 

Libro2018. Descargar pdf

Conclusiones de la VI Jornada Interacadémica Internacional “Resistencia microbiana: abordaje transdisciplinario”
Las academias se asoman al futuro
Por quinto año consecutivo, quince academias nacionales unen esfuerzos para analizar lo que es una demanda insoslayable para el futuro de nuestro país, como es, entre otras cuestiones, la comprensión de la sociedad del conocimiento, de la tecnociencia y del enorme volumen de información que exigen los mercados mundiales para desarrollar sistemas propios de innovación y producir bienes y servicios de mayor valor agregado. Desde su propia perspectiva, cada una plantea la necesidad de incrementar los procesos de investigación y desarrollo para hacer más accesibles el procesamiento y la transmisión de información, dinamizando la circulación del conocimiento.

El tema elegido para este VI Encuentro Interacadémico es “Las universidades y la investigación en la Argentina del mañana”, una agenda ambiciosa no solo por la diversidad de disciplinas que convoca, sino también por la sinergia y la colaboración que exige entre los expertos que participan, los docentes y los miembros académicos. Es otro ejemplo de cómo un abordaje conjunto puede beneficiar a un grupo humano cuando es capaz de sacar provecho de las diferentes miradas en pos de un objetivo común.

Libro2017. Descargar pdf

“Los desafíos de la agricultura”
de Fernando H. Andrade. “Una mirada sobre el pasado puede ayudarnos a comprender nuestro potencial creativo y a motivarnos para enfrentar los problemas que se nos presentan. Por otro lado, una mirada prospectiva nos ayuda a dimensionar la tarea a encarar y a identificar las vías para encontrar soluciones.” Descargar en formato PDF
Control de malezas en cultivos extensivos
Una visión prospectiva: Introducción: Desde fines del siglo pasado, la superficie dedicada a la agricultura en nuestro país, creció un 30%, de 27 a 36 millones de hectáreas. Simultáneamente, la producción total de cereales y oleaginosas aumentó un 38%, de 65 a 90 millones de toneladas. El crecimiento de los cultivos extensivos más importantes (trigo, maíz, soja, girasol, cebada, sorgo) fue muy disímil y en la campaña 2015-16 la soja ocupó alrededor del 70% de la superficie cultivada y contribuyó con el 60-65% de la producción total de cereales y oleaginosas. Particularmente destacable resulta el caso de la soja. Entre la campaña 1995-96, en que se introdujo en nuestro país la soja GM, hasta la campaña 2014-15, la superficie dedicada al cultivo creció 230%, la producción total 393% y el rendimiento promedio por hectárea , a nivel nacional, 51% (www.siia.gov.ar). Descargar en formato PDF Lo antes señalado ha obedecido a una conjunción de factores técnicos y económicos. En el campo de lo técnico se han conjugado las tecnologías de procesos (v. gr.: siembra directa) con las de insumos (cultivares GM resistentes a ciertos herbicidas, cultivares GM resistentes a ciertos insectos). En el terreno de los factores económicos han obrado como impulso al predominante cultivo de soja el precio del producto, ciertas políticas aplicadas por el Gobierno Nacional durante los últimos años y la falta de normas tendientes a lograr un mejor manejo y preservación del recurso suelo. La aplicación extensiva y a veces indiscriminada de modelos productivos muy simples, repetitivos, dependientes de un casi único herbicida (glifosato), aplicado a cultivos GM resistentes, nos ha conducido, como biológicamente se podía anticipar, a la aparición de especies vegetales resistentes a ciertos herbicidas. Son, en su gran mayoría, malezas con capacidad para afectar negativamente el desarrollo de los cultivos y sus rendimientos. Según una reciente recopilación efectuada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria se trataría de catorce malezas con resistencia comprobada a herbicidas (http://www.senasa.gov.ar/casos-confirmados-de-malezas-resistentes-en-argentina), aunque los informes de campo sugieren que su número aumenta día a día.. Es por ello que la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria ha considerado oportuno relevar y poner en conocimiento de los interesados la opinión de un grupo diverso de referentes calificados. A estos se le hizo llegar un cuestionario básico, orientativo, pero no vinculante, respecto a su visión sobre el control de malezas en cultivos extensivos. El mencionado cuestionario incluyó las siguientes preguntas. 1. Señale los principales problemas de control de malezas en cultivos extensivos. ¿Por qué tenemos estos problemas? 2. ¿Los problemas de control de malezas, limitarán/modificarán significativamente los actuales sistemas de producción de los principales cultivos extensivos? 3. ¿Podría haber cambios en los actuales paradigmas que sustentan dichos sistemas? 4. ¿Las soluciones derivarán de la aplicación de tecnologías de insumos ó de procesos? ¿De una integración de ambas? ¿Se pueden hoy anticipar algunas? 5. ¿Nuevos eventos genéticos podrían aportar a la solución de los problemas de malezas? 6. ¿Los menores precios de los principales commodities agrícolas, unidos a los probablemente mayores costos de producción, podrían resultar en reducciones significativas de la superficie dedicada a alguno ó algunos de estos cultivos?
Contribuciones recibidas Los textos se consignan tal como fueron recibidos, es decir sin edición por parte de la Academia y ordenados alfabéticamente según apellido de los referentes. Presionando sobre el nombre y apellido de cada uno de ellos se puede acceder a las respectivas contribuciones. Las opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad de los autores y en ningún caso constituyen y/o reflejan la posición de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria respecto de los temas considerados.
La Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria agradece muy especialmente a estos profesionales sus contribuciones y valora el tiempo y esfuerzo empleados en concretarlas, entendiendo que las opiniones aquí expuestas podrían resultar un importante aporte a la mejor comprensión y tratamiento de un tema relevante para la agricultura del país. Bedmar, Francisco Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Ruta 226 Km 73,5. CP 7620 Balcarce, Provincia de Buenos Aires, República Argentina. Teléfono:+549-02266-439100 int. 736. Correo electrónico: bedmar.francisco@inta.gob.ar Belloso, César Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ex – Presidente y Presidente honorario de AAPRESID (Asociación de Productores en Siembra Directa). Productor agrícola. Asesor y consultor técnico en agricultura. Asesor técnico de la Fundación Producir Conservando. Socio fundador de Don Mario Semillas, Bioceres S.A. y Agrimax S. A. Duarte, Gustavo Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Director de la consultora DZD Agro SRL. Socio y Presidente de El Ganado SRL. Socio Gerente de Firpo Oeste SA. Director del Grupo Rio Bermejo SA. Socio de Grupo NDC (Negocios el Campo). Miembro del CREA América y del CREA 25 de Mayo. Ex docente del Departamento de Suelos de la FAUBA. Ex-Asesor CREA. Coautor de tres libros sobre el cultivo de Soja y Girasol. Autor de más de 100 artículos publicados en revistas nacionales y extranjeras. Grobocopatel, Gustavo Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ex – Docente en Manejo y Conservación de Suelos, Facultad de Agronomía, UBA. Presidente del Grupo Los Grobo. Director de INDEAR. Director de Bioceres S. A., Miembro de la Comisión Directiva de AEA (Asociación Empresaria Argentina). Miembro del Consejo Económico y Social de la Universidad Di Tella. Oliverio, Gustavo Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ex – Docente en Manejo y Conservación de Suelos, Facultad de Agronomía, UBA. Asesor, consultor y administrador de empresas agropecuarias. Asesor CREA. Asesor Departamento de Estudios de AACREA. Ex – Subsecretario de Producción Agropecuaria y Mercados, SAGyP. Ex – Subsecretario de Producción y Alimentos, SAGPyA. Asesor y Coordinador de Proyectos, Fundación Producir Conservando. Satorre, Emilio H. Cátedra de Cerealicultura, Facultad de Agronomía, UBA, IFEVA – CONICET & Unidad de Investigación & Desarrollo, AACREA. Av. San Martín 4453, 1417-Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. satorre@agro.uba.ar
Control de malezas en cultivos extensivos Una visión prospectiva Francisco Bedmar Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Ruta 226 Km 73,5. CP 7620 Balcarce, Provincia de Buenos Aires, República Argentina. Teléfono:+549-02266-439100 int. 736. Correo electrónico: bedmar.francisco@inta.gob.ar 1. Principales problemas de control de malezas en cultivos extensivos Las malezas se encuentran entre los agentes que ocasionan mayores perjuicios en la producción de cultivos. Si bien los daños que producen pueden ser de diversa índole, podría señalarse que en cultivos extensivos la disminución de los rendimientos y su valor comercial constituyen el principal perjuicio. Tal situación se debe a que los factores necesarios para el crecimiento, principalmente agua y nutrientes, raramente se encuentra en cantidades suficientes para abastecer la demanda conjunta de malezas y cultivos, por lo que se establecen procesos de competencia que disminuyen la expresión potencial del rendimiento de estos últimos (Bedmar et al., 2002).
No debe descartarse que además de competencia (proceso de extracción) se produzcan en forma simultánea, procesos de aporte de sustancias exudadas por las malezas o durante la descomposición de sus partes, lo cual se conoce como alelopatía.
La competencia y alelopatía suelen englobarse en el término conocido como interferencia. La pérdida potencial de rendimiento de los cultivos (aquella sin medidas de control de malezas) puede ser muy elevada alcanzando a nivel mundial valores superiores al 30%, mientras que la pérdida real (aquella que se produce aún con los métodos de control que se utilizan) es cercana al 10% (Oerke, 2006). Reportes del sudeste de la provincia de Buenos Aires (Argentina) han establecido rangos de pérdida potencial de rendimiento de soja de 27-100%, de maíz de 29-97% y de girasol de 4-78% (Bedmar et al., 2002).
Estos rangos se deben a la multiplicidad de situaciones que existe en la función de daño de las malezas debida a la variabilidad de los factores del ambiente (suelo y clima, etc.), de los cultivos (manejo, tecnología, especies, etc.) y de las propias malezas (especies, densidad, distribución, etc.) que interactúan entre sí.
Además de la pérdida de rendimiento de los cultivos, las malezas pueden ocasionar perjuicios en el proceso de cosecha al dificultarla por el volumen de material a procesar, o al introducir material verde que eleva la humedad del grano cosechado o contaminarlo con cuerpos extraños o semillas que son castigados en el proceso de comercialización.
Debe mencionarse también como un perjuicio de gran importancia, el costo adicional del control de malezas en el que debe incurrirse para reducir los daños ya comentados. Según estimaciones de AACREA, se invierten por año en Argentina entre 700 y 1100 millones de dólares que están destinados primordialmente a la adquisición de herbicidas y del proceso de su aplicación (Esperbent, 2015).
2. Origen de los problemas de malezas en Argentina En los últimos tiempos nuestro país ha incrementado sus niveles de producción de granos a expensas de un proceso de intensificación agrícola debido a la expansión de la superficie sembrada a costa de la ganadería principalmente, pero muy especialmente motivado por incrementos en la productividad fruto de la incorporación de avances científico-tecnológicos.
 Entre los principales avances que favorecieron el incremento de la producción por unidad de superficie se encuentran el mejoramiento genético, los fertilizantes, el riego, el manejo de cultivos, la siembra directa y los plaguicidas. Dentro de este marco, se ha producido un predominio del cultivo de soja debido a su gran plasticidad, capacidad de adaptación al ambiente, la simplicidad de su gestión, el bajo nivel de riesgos y costos, y atractivos niveles de rentabilidad, desplazando y concentrando las actividades ganaderas en ambientes marginales (INTA, 2011).
El elevado sinergismo entre la siembra directa, los avances en maquinaria agrícola nacional, la soja RR y el herbicida glifosato contribuyó marcadamente a la expansión de la soja (Satorre, 2005).
Además de lo anterior, las políticas agropecuarias favorecieron un modelo con rotaciones cortas y neto predominio del cultivo de soja desalentando de esta manera rotaciones con otros cultivos, en especial cereales de invierno, provocando el uso intensivo del suelo con riesgo de causar reducciones de la materia orgánica y de los nutrientes del suelo (INTA 2011).
En lo referente a los plaguicidas, su utilización se encuentra en alza sostenida desde principios de los 2000 debiendo destacarse a la franja de los herbicidas que representó en 2012 el 64% de la facturación del mercado y el 77% de la cantidad utilizada (Casafe, 2012).
En este contexto, el herbicida glifosato domina ampliamente el mercado de plaguicidas argentino tanto en frecuencia de uso como en cantidad, habiéndose estimado para 2012 (datos adaptados de Casafe) que representó el 62% de la cantidad utilizada y el 39,4% de la facturación. Tal situación es sin dudas el reflejo de un modelo productivo caracterizado por factores predisponentes que han favorecido la utilización masiva de estas sustancias.
Entre las causas más destacadas que propiciaron el elevado uso de herbicidas en los sistemas extensivos de producción, pueden citarse la maximización de los rendimientos por unidad de superficie, la adopción de la siembra directa, la utilización masiva de cultivares de cultivos tolerantes a herbicidas, el incremento de las superficies de siembra, la poca, sino escasa, dedicación a la observación y muestreo de las malezas de los campos bajo agricultura, la inmediatez en la búsqueda de resultados y el incremento sustancial de la forma de explotación mediante arrendamiento.
Conjuntamente con lo anterior, también debe considerarse que la rapidez de acción de los herbicidas, así como el carácter extensivo de su efectividad y las múltiples opciones disponibles, han posibilitado que el método químico se haya convertido en la herramienta preferida para el manejo de las malezas (Bedmar, 2013).
A raíz de tal situación, se ha producido una sobresimplificación de los métodos de control de malezas utilizados actualmente en nuestro país desconociéndose la gran complejidad que poseen los sistemas agrícolas.
En este contexto, el uso masivo e indiscriminado de herbicidas ha generado problemas emergentes de tal práctica. Entre estos, la aparición de resistencia de las malezas y la residualidad de los herbicidas se han transformado en los principales impedimentos o limitaciones para los actuales sistemas de producción de los principales cultivos extensivos.
La resistencia de malezas a herbicidas es un fenómeno motivado por la acción de selección ejercida por el empleo repetido en el tiempo de ingredientes activos con similar modo de acción.
Como consecuencia, las dosis de los herbicidas que usualmente lograban controles exitosos deben incrementarse sustancialmente y en algunos casos poseen dudosa eficacia.
A nivel mundial, han sido reportadas en 66 países más de 246 especies de malezas resistentes a herbicidas como resultado de la variación genética y la selección.
La variación genética puede surgir a través de la mutación o puede estar presente en las poblaciones antes del inicio de la selección (Neve, 2015).
En Argentina el primer caso de resistencia reportado fue en 1996 para Amaranthus quitensis a herbicidas que inhiben la enzima acetolactato sintetasa (ALS). Actualmente han sido reportados 24 biotipos de 17 especies con resistencia a 3 mecanismos de acción (inhibición de las enzimas, ALS: aceto lactato sintetasa; ACCASA: acetil coenzima A carboxilasa; y EPSPS: enol piruvil shikimato fosfato sintetasa) (Rem, 2016).
Asimismo, 5 casos de los reportados poseen resistencia múltiple, es decir a más de un modo de acción, estando presente en las especies Sorghum halepense, Amaranthus quitensis, Brassica rapa y Lolium multiflorum.
Dada la preponderancia del glifosato en el mercado de herbicidas en nuestro país, originada por su uso en la mayoría de las aplicaciones de barbechos químicos así como en soja, algodón y gran parte del maíz, es importante subrayar que la presión de selección ejercida por este herbicida es marcadamente superior al resto de los herbicidas utilizados.
Por tal motivo, no extraña el hecho que de 24 biotipos declarados resistentes, 17 de ellos posean resistencia a glifosato (Rem, 2016).
Entre las especies de malezas que han sido denunciadas por su resistencia a este herbicida se pueden citar: Sorghum halepense, Eleusine indica, Echinochloa colona, Lolium multiflorum, Lolium perenne, Cynodon hirsutus, Amaranthus quitensis, Urochloa panicoides, Brassica napus, Digitaria insularis, Brassica rapa y últimamente Conyza sumatrensis y bonariensis (Rem, 2016).
Estos resultados tienen su origen en la elevada presión de selección ejercida y representan la mayor franja de malezas resistentes actualmente a herbicidas en nuestro país.
No debe dejarse de lado que además de la generación de resistencia en las malezas, el uso indiscriminado, no planificado ni documentado de herbicidas con acción en el suelo (residuales) ha inducido la manifestación de problemas de residualidad que pueden afectar a los cultivos en rotación.
Tal situación puede prevenirse, siempre y cuando se respeten las recomendaciones que rigen la normal utilización de estos herbicidas, especialmente en lo referente, a los tipos de suelo indicados, condiciones climáticas pre y post-aplicación, períodos de carencia, cultivos en rotación sensibles, dosis, combinaciones con otros herbicidas o plaguicidas, etc.
En la mayoría de las ocasiones, los problemas de residualidad observados se han debido a una deficiente gestión del uso de los herbicidas como consecuencia de la falta de seguimiento profesional y/o de ordenamiento de la actividad agrícola que se desarrolla en los predios, fruto, entre otros, del desmanejo generado por la actividad de arrendamiento.
En tal situación muchas veces se arriba en forma tardía a los lotes por lo que suelen buscarse soluciones “milagrosas” extremando las bondades de los herbicidas lo cual genera situaciones descontroladas.
Asimismo, muchas veces no está ni siquiera documentado el uso de los herbicidas utilizados, incluyendo el tipo de ingrediente activo y formulación aplicada, dosis, momento de aplicación entre otros, lo cual representa un uso inescrupuloso de baja profesionalidad que suele generar situaciones de gran riesgo.
3. Perspectivas de manejo de los problemas de malezas.
Como se comentó anteriormente, la aplicación de herbicidas ha sido el método preponderante de control de malezas en una agricultura signada por la predominancia de la siembra directa, escasas rotaciones y elevada dependencia de un número reducido de ingredientes activos.
Asimismo, la aparición de los barbechos como un espacio para el desarrollo de infestaciones de malezas entre cultivos, permitió a muchas de ellas poder extender sus ciclos en los cultivos siguientes cuando no son eficazmente controladas. Por tanto, varias especies fueron exitosas en evolucionar favorablemente en estos ambientes homogéneos y simplificados y desarrollar resistencia en muchos casos.
En este contexto, las expectativas de crecimiento de los problemas originados por las malezas en nuestros cultivos son elevadas mientras se continúe utilizando a los herbicidas como método de control casi exclusivo.
Por tanto, no podrían esperarse cambios favorables mientras continuemos propiciando su aplicación masiva e indiscriminada. Evidentemente, la utilización de herbicidas en un contexto de corto plazo, solo mitigará los efectos competitivos sobre los cultivos en el mejor de los casos.
Es necesario entonces un cambio de enfoque o mirada dado que parafraseando a Albert Einstein “No podemos esperar un cambio si seguimos haciendo lo mismo”. Si bien los herbicidas son herramientas valiosas, el control de malezas no debe basarse únicamente en soluciones químicas ya que, “tarde o temprano, se generará resistencia a todos los herbicidas” (Vila Aiub citado por Novelli y Cámpora, 2015).
Asimismo, debe tenerse en cuenta que los herbicidas actuales y sus modos de acción son en su gran mayoría los mismos de los últimos 20 o 30 años, no esperándose el desarrollo de nuevos ingredientes activos o modos de acción en el futuro o si los hubiere a una tasa de aparición muy baja. Por tanto, es imprescindible pensar en términos de mantenimiento de la sustentabilidad del agroecosistema y de las herramientas de control utilizadas contra las malezas.
Para lograr esto, se impone la acción planificada y complementaria de los conocimientos y tecnologías disponibles que permitan manejar adecuadamente y en forma sostenida nuestras comunidades de malezas.
Tal forma de combinación de tecnologías de insumos y procesos se conoce como Manejo Integrado de Malezas (MIM).
El manejo integrado se encuadra dentro de lo que se conoce como tecnología de procesos, siendo una metodología que permite combinar diferentes tácticas de control, entre ellos los herbicidas, de manera de permitir los efectos positivos de su interacción y la sustentabilidad de su uso.
Entre los pilares del MIM se encuentra la aplicación de conocimientos básicos respecto de las malezas, como por ejemplo de su biología, ecofisiología y dinámica poblacional, a fin de identificar cuáles son los aspectos endebles o débiles de su funcionamiento en los agroecosistemas a fin de poder establecer estrategias de manejo exitosas y perdurables.
Asimismo, otras estrategias que resultan claves para implementar un manejo eficiente a campo, especialmente para malezas resistentes (Novelli y Cámpora, 2015) son:
1) monitoreo permanente,
2) manejo competitivo de cultivos,
3) impedir la producción de semillas,
4) rotación de cultivos,
5) control químico planificado.
El monitoreo de los lotes es una herramienta de diagnóstico de vital importancia porque permite identificar las especies presentes, su grado de desarrollo, crecimiento y distribución.
A partir de dicho conocimiento se pueden planificar actividades de manejo más precisas, eficaces, y hasta menos contaminantes en el caso de utilizar herbicidas.
Sin dudas, el monitoreo es una herramienta vital para realizar un control químico planificado pues permite la elección de los herbicidas y dosis más adecuados para cada situación, además de su aplicación en los sitios específicos de localización de las malezas problema.
En lo referente a la localización de las malezas en los lotes, su manejo puede inscribirse en lo que se conoce como “gestión localizada de las malezas” (Fernández-Quintanilla, 2015).
Este concepto se basa en que por lo general las malezas no se distribuyen homogéneamente sino en forma agregada, en manchones, lo cual representa una oportunidad para obtener substanciales ahorros en el consumo de herbicidas.
Efectivamente, si hay zonas del lote en las cuales la abundancia de malezas no justifica su tratamiento, entonces es posible focalizarse en aquellas otras zonas más infestadas.
En tal sentido, se han desarrollado y están en desarrollo diversas tecnologías que permiten aplicar herbicidas solamente en los lugares donde se encuentra vegetación.
Por ejemplo, la aplicación selectiva consiste en una pulverizadora que permite escanear el suelo y detectar emisiones de luz infrarroja por las plantas vivas detectando dónde realizar la aplicación de producto, lo cual permitiría reducir hasta un 70% la cantidad de herbicidas en función del grado de enmalezamiento del lote (Esperbent, 2015).
Hasta el momento, este tipo de implementos está disponible solamente para aplicaciones en barbechos químicos, no en cultivos. Sin embargo, actualmente se están desarrollando equipos con cámaras de alta definición ubicadas en el botalón de la pulverizadora y softwares con capacidad de reconocer entre especies de cultivos y malezas según la morfología de las plantas en sus diferentes estadios.
De esta manera se podría calcular la dosis de herbicida necesaria según el tamaño de la planta (Méndez, citado por Esperbent, 2015). Otra tecnología en desarrollo actualmente, implica un acople con la llamada Agricultura de Precisión, en donde se realiza el manejo de los recursos de acuerdo a los ambientes de la mano de los sistemas de geoposicionamiento (GPS) y sistemas de información geográfica (SIG), entre otros.
De esta manera es posible el uso de herbicidas de acuerdo a la distribución de las malezas por lote o zonas del mismo (Fernández-Quintanilla, 2015), para lo cual es necesario monitorear la posición de las malezas.
En este contexto, en Europa se están llevando a cabo investigaciones con el fin de desarrollar vehículos autónomos, tanto aéreos como terrestres, que puedan ser utilizados para realizar diversas operaciones agrícolas: proyecto de investigación RHEA (“Robot Fleets for Highly Efficient Agriculture and Forestry Management”) (Fernández-Quintanilla, 2015).
Los vehículos aéreos son drones de pequeño tamaño que vigilan los cultivos, detectando la presencia de manchones de malezas en su interior.
Los vehículos terrestres son pequeño tractores capaces de realizar de forma autónoma trayectos predefinidos dentro de los lotes.
Estos vehículos pueden llevar acoplados diversos tipos de aperos (pulverizadores, herramientas de control mecánico/térmico) que actúan autónomamente en función de la información que les suministran los drones aéreos y diversos sensores y cámaras localizados en el tractor.
De esta forma, es posible reducir al máximo el empleo de insumos externos, ajustando su uso a las necesidades reales de cada situación.
En lo referente al manejo competitivo de cultivos, rotaciones y disminución de la producción de propágulos de malezas, integran lo que se conoce como control cultural y consisten en conferir a los cultivos ventajas competitivas sobre las malezas de manera disminuir o impedir su desarrollo o crecimiento y por ende sus efectos depresivos del rendimiento de los mismos.
Cuestiones básicas como la elección de adecuadas fechas de siembra, densidades, distribuciones y/o espaciamientos y cultivares adaptados a cada región permiten a los cultivos un uso eficiente de los recursos de crecimiento en desmedro de las malezas.
En este sentido, el mejoramiento genético y la ecofisiología de cultivos permiten obtener cultivares con mayor habilidad competitiva a través de una captación más eficiente de los recursos del ambiente y en especial del recurso lumínico debido a una mayor velocidad de implantación y desarrollo del tejido foliar, entre otros, impidiendo de esta forma la captura de luz para germinar o crecer por las especies de malezas (Andrade, 2012; Bedmar et al., 2002; Novelli y Cámpora, 2015).
Los cultivos de cobertura, que constituyen otra forma de control cultural, se siembran durante los períodos de barbecho, entre la cosecha y la siembra de los cultivos comerciales.
Su crecimiento es interrumpido antes de la siembra del siguiente cultivo o bien después de la siembra de este, pero antes que comience la competencia entre los dos cultivos. Los mismos no son pastoreados, incorporados, ni cosechados, permaneciendo los residuos en superficie.
A diferencia de estos, los abonos verdes son incorporados al suelo. Los cultivos de cobertura pueden reducir la germinación de las semillas y el desarrollo de malezas, a través de efectos alelopáticos, mecánicos y/o competencia por recursos limitantes tales como luz, agua y nutrientes (Campiglia et al., 2010).
Los principales factores involucrados en la supresión son la menor temperatura del suelo, y la falta de luz que muchas semillas requieren para germinar. Sin embargo, la supresión de malezas no se puede atribuir a un solo factor ya que la respuesta se ve afectada por muchos factores bióticos y abióticos dentro del sistema (Mhlanga et al., 2015).
En algunos casos, el uso de cultivos de cobertura permitiría disminuir el número de aplicaciones de herbicidas previo a la siembra del cultivo que sigue en la rotación y/o reducir las dosis en post-emergencia.
Además, pueden contribuir de manera significativa al control de malezas en planteos de agricultura orgánica, en donde no se pueden aplicar productos de síntesis química.
Finalmente podrían controlar malezas en el período de barbecho y solo tendrían, en algunos casos, una ligera competencia con el cultivo que sigue en la rotación (Pérez y Scianca, 2008). Las rotaciones de cultivos, además de mejorar la estructura y biodiversidad del suelo, disminuyen la incidencia de algunas especies de malezas resistentes.
Esta situación es debida a que cada cultivo propicia la generación de un ambiente específico generado por la diferente exploración radical, y aérea, así como por el aporte de sustancias alelopáticas, y el aporte de residuos post-cosecha que puede provocar impactos sustancialmente diferentes entre especies de malezas. Un caso emblemático es el de la especie conocida como Rama negra (Conyza sumatrensis ó Conyza bonariensis) la cual disminuye marcadamente su capacidad de germinación e implantación en presencia de cultivos de cereales de invierno respecto de los barbechos o cultivos de verano (Metzler et al., 2013).
Además de lo establecido, también debe tenerse en cuenta que cada cultivo posee sus herbicidas específicos lo cual permite rotar modos de acción disminuyendo de esta forma los riesgos de aparición de resistencia.
Por tanto, las rotaciones de cultivos aportan diversidad al sistema reduciendo la presión de selección que favorece la emergencia y supervivencia de las malezas.
Sin embargo, tal como establece Satorre (2015), en el contexto de la agricultura Argentina son pocas las ocasiones en que el MIM ha sido llevado a la práctica, mediante soluciones efectivas.
El mismo autor en un exhaustivo análisis de las causas por las que no encuentra aplicación efectiva, establece que las dificultades observadas son complejas, mencionando que “algunas tienen su raíz en la dificultad de valorar los beneficios derivados de enfoques alternativos, pero otras simplemente derivan del desconocimiento del problema que se enfrenta y, entonces, de los procesos que los controlan. En cualquier caso, poner en evidencia el estado de conocimiento y las dificultades que se encuentran, es el primer paso necesario para el cambio y apertura a un real manejo integrado de malezas”.
Según lo expuesto, queda en claro que la solución a nuestros problemas de malezas no provendrá de la utilización exclusiva de una táctica de control en particular sino del manejo inteligente mediante la combinación de varias de ellas integrando conocimientos respecto de los cultivos, las malezas, y el ambiente edáfico y climático.
En algunos casos, es probable que dichos conocimientos no estén disponibles requiriendo mayor investigación al respecto en especial para las condiciones locales. En otros casos, la adaptación de tecnologías, ideas o resultados puede ser una alternativa viable y de menor esfuerzo y costo económico y temporal.
Al respecto, Satorre (2015), puntualiza: “Si bien existen aún vacíos de información y dificultades para neutralizar los procesos de enmalezamiento de una manera integrada, el ejercicio interactivo, fuertemente comunicativo entre investigadores, profesionales y tomadores de decisión comienza a echar luz a nuevas soluciones y arraigar nuevos conceptos que permiten entender que la lucha contra las malezas no es un objetivo, sino que es un proceso.
Como tal acompañará la dinámica de nuestros sistemas productivos mientras generamos el conocimiento necesario para lograr predicciones confiables y soluciones efectivas, duraderas y eficientes al enmalezamiento de las principales regiones agrícolas extensivas”. 4. Impacto de los herbicidas y uso sustentable
No debe desconocerse que el uso indiscriminado, no planificado ni profesional de los herbicidas, además de los problemas de generación de resistencia y residualidad, ha provocado preocupación en los actores sociales involucrados, directa o indirectamente, por los efectos ambientales que pudiesen ocasionar.
Sin dudas, el mayor uso de agroquímicos relacionado al proceso de agriculturización así como la mala utilización de estas sustancias y de los plaguicidas en general, ha generado dudas sobre los impactos ambientales que pudiesen causar sobre los seres humanos, flora y fauna, y recursos naturales.
Prueba de ello es que a pesar que la toxicidad y persistencia de los formulados plaguicidas disminuyó en las últimas décadas, el riesgo de contaminación se incrementó debido a la expansión de la agricultura (CERBAS, 2013).
Además de lo anterior, debe tenerse en cuenta que en nuestro país son escasos y en algunos casos inexistentes, los controles de las actividades relacionadas al uso y aplicación de plaguicidas.
Si bien en algunas situaciones se ejecuta su fiscalización, la magnitud de las áreas y casos a supervisar, supera ampliamente los recursos humanos disponibles para su realización, tornando casi imposible una eficiente y completa labor.
En lo referente a la cuestión legal, últimamente se están realizando esfuerzos para la creación y/o adecuación de normativas tendientes a disminuir el potencial impacto de la aplicación de plaguicidas sobre los seres humanos y el ambiente, especialmente cuando existen áreas de población urbana, periurbana o rural cercanas.
Sin embargo, el fruto de dichas normativas podría no ser el esperado si no existe desde el sector gubernamental, además de la voluntad política, la puesta en práctica de la supervisión tan necesaria (Bedmar, 2013; CERBAS, 2013).
Por último, a nivel educativo y formativo es de vital importancia promover en la población y personas involucradas en el sector agropecuario, la creación de una conciencia de uso racional y sustentable de los recursos naturales. Por tal motivo, a la luz de los argumentos vertidos, es evidente que se impone un cambio en la mentalidad con que se desarrollan las actividades de manejo de las malezas en los sistemas de producción actuales y el contralor de las actividades relacionadas a la utilización de plaguicidas.
Por un lado, es evidente entonces que la sustentabilidad en el uso de herbicidas/plaguicidas solo se alcanzará cuando se comprenda que los mismos constituyen una herramienta más para el manejo de las malezas/plagas y no la primordial, mientras que por otro la supervisión de su uso permitirá morigerar y atenuar los impactos negativos para el ambiente y seres vivos descomprimiendo de alguna manera la presión social existente sobre ellos.
5. Referencias Andrade, F.H. 2012. Contribuciones de la ecofisiología de cultivos a la producción agrícola. Anales de la Academia Nacional de Agronomia y Veterinaria. 2012. Tomo LXVI. Buenos Aires. Argentina. ISSN 0327-8093: 345-377.
Bedmar F., J. Eyherabide y E. Satorre. 2002. Bases para el manejo de malezas. Capítulo 10 en F. Andrade y V. Sadras (Eds). Bases para el manejo del maíz, el girasol y la soja. Unidad Integrada INTA Balcarce FCA UNMP. 450p. Bedmar, F. 2013.
Sustentabilidad del uso de plaguicidas. Coloquio sobre sustentabilidad, Mar del Plata 2013: 17-19. http://inta.gob.ar/sites/default/files/script-tmp-inta_hacia_una_agricultura_sustentable.pdf.
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Control de malezas en cultivos extensivos. Una visión prospectiva César Belloso Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ex – Presidente y Presidente honorario de AAPRESID (Asociación de Productores en Siembra Directa). Productor agrícola. Asesor y consultor técnico en agricultura. Asesor técnico de la Fundación Producir Conservando. Socio fundador de Don Mario Semillas, Bioceres S.A. y Agrimax S. A.
1. Señale los principales problemas de control de malezas en cultivos extensivos. ¿Por qué tenemos estos problemas? Actualmente el principal problema de control de malezas en cultivos extensivos es la aparición con tendencia creciente de malezas tolerantes y/o resistentes a herbicidas, asociada a un desconocimiento de su manejo y/o falta de aplicación de conceptos del manejo integrado de plagas. Agrava la situacion la falta de una visión holística del sistema de producción y/o la imposibilidad de aplicación de buenas prácticas agrícolas, pilar fundamental del sistema de producción y de lograr resultados satisfactorios en el manejo integrado de malezas.
2. ¿Los problemas de control de malezas, limitarán/modificarán significativamente los actuales sistemas de producción de los principales cultivos extensivos? Si se insiste en solucionar con herramientas aisladas el control de malezas en los sistemas actuales de producción, estos se verán limitados por un aumento de costos para su control, por la aparición de nuevas resistencias, y un aumento de prácticas que afectaran la productividad de los suelos, por ejemplo el control mecánico basado en labranzas.
3. ¿Podría haber cambios en los actuales paradigmas que sustentan dichos sistemas? Hay actualmente un paradigma productivo declamado pero no aplicado como sistema integrador. Me refiero a la labranza 0 o siembra directa. La no remoción del suelo se adoptó masivamente a partir de la introducción al mercado de variedades de soja resistentes a glifosato. Esta práctica en muchos casos no fue acompañada por un conjunto de buenas prácticas agrícolas, a través del tiempo, que aseguraran además una cobertura del suelo y una mayor intensidad de rotación de cultivos para favorecer la actividad biológica en el mismo. Podemos mencionar a la reducción en la participación de cultivos gramíneas en la rotación, menor cantidad de cultivos por año agrícola – menor intensidad-, falta de fertilización balanceada y simplificación en el manejo integrado de plagas (en este caso malezas). Además se afianzó el cultivo de soja como cultivo predominante, desplazando a otros cultivos de rotación de verano (maíz, sorgo y girasol) al ofrecer una rentabilidad mayor ante el aumento de costos de producción y presión tributaria. La biotecnología acelero el proceso de adopción del cultivo masivo de soja. En los últimos años también se redujo drásticamente la siembra de cereales de invierno. Las características del sistema de producción basado en arrendamientos con negociación anual del arrendamiento agrega otro aspecto negativo al demorarse el manejo del lote y el control de malezas, acortándose los tiempos de manejo de barbechos entre cultivos, impidiendo la incorporación de otros cultivos que compitan con malezas y obligando a inclinarse por el control químico y con dosis crecientes. Malezas de fácil control en etapas tempranas con diferentes herbicidas y/o competencia de cultivos, se transforman en malezas difíciles de controlar al avanzar el ciclo agrícola, cuando estas presentan un crecimiento y desarrollo avanzado, como rama negra.
4. ¿Las soluciones derivarán de la aplicación de tecnologías de insumos o de procesos? ¿De una integración de ambas? ¿Se pueden hoy anticipar algunas? Por lo descripto anteriormente las soluciones vienen de un enfoque integral comenzando por aplicar un sistema de producción basado en siembra directa, sustentado por los pilares de las buenas prácticas agrícolas: no remoción del suelo, mantener la cobertura vegetal o de residuos de cultivos durante el año, aumentar el aporte de sistemas radiculares que favorezcan las propiedades físicas, químicas y la actividad biológica, rotación de cultivos diversa e intensa, balance nutricional del suelo, manejo integrado de plagas, manejo responsable de fitosanitarios, con la incorporación de tecnología disponible (biotecnología, sensores remotos, etc.) y además sin solución de continuidad (en forma permanente) a través de los ciclos agrícolas. En síntesis un sistema de producción agrícola en siembra directa. Es un sistema basado en tecnología de procesos, utilizando la tecnología de insumos (herramientas) disponibles. Si lo llevamos al plano del control integrado de malezas describimos también un proceso de manejo integrado comenzando en el cultivo antecesor. Realizar el control de malezas en pre-cosecha para evitar que las malezas semillen aumentando el banco de semillas del suelo. Hacer una limpieza profunda de la cosechadora antes de ingresar al campo y/o al cambiar entre lotes infectados de malezas resistentes para evitar esparcir semillas de malezas en el campo y/o en la zona. Durante el barbecho aplicar un herbicida residual para un control temprano de malezas en otoño-invierno, complementado con un cultivo invernal de cosecha o de cobertura, según la rotación de cultivos, para que haya competencia del cultivo a las malezas. La utilización de diferentes familias de herbicidas para evitar generación de resistencias. Sumado al conocimiento de las características de herbicidas, requerimientos de calidad de aplicación, por ej. relacionado a la presencia de rastrojo y/o materia orgánica del suelo. Finalmente la siembra del cultivo de verano con un manejo que asegure una rápida competencia del cultivo con las malezas presentes en el banco de semillas: fertilización localizada para un rápido arranque de cultivo, distancia entre surcos y densidad adecuada, utilización de eventos biotecnológicos del cultivar sembrado según la necesidad del ambiente y combinación de alternativas de principios activos a utilizar durante el ciclo del cultivo hasta la cosecha que aseguren una rotación de herbicidas, reduciendo su impacto en ambiente (menor número de pasadas) y evitando la generación de nuevas resistencias.
5. ¿Nuevos eventos genéticos podrían aportar a la solución de los problemas de malezas? Nuevos eventos genéticos aportarían nuevas soluciones como oferta en la tecnología de insumos disponible ampliando las herramientas disponibles para el manejo del sistema de producción. La incorporación de estos eventos aisladamente o como solución aislada a problemas puntuales pueden agravar el control de malezas generando nuevas resistencias y/o impactando negativamente sobre el sistema de producción por un mal uso de la tecnología.
6. ¿Los menores precios de los principales commodities agrícolas, unidos a los probablemente mayores costos de producción, podrían resultar en reducciones significativas de la superficie dedicada a alguno o algunos de estos cultivos? Al describir el origen de problemas de control de malezas mencioné el impacto de una política agrícola que desalentó la siembra de los cultivos de rotación con soja, agravando la velocidad de desplazamiento de estos cultivos de la rotación y haciendo menos sustentable al sistema de producción, además de favorecer la aparición de malezas resistentes.
Control de malezas en cultivos extensivos. Una visión prospectiva Gustavo Duarte Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Director de la consultora DZD Agro SRL. Socio y Presidente de El Ganado SRL. Socio Gerente de Firpo Oeste SA. Director del Grupo Rio Bermejo SA. Socio de Grupo NDC (Negocios el Campo). Miembro del CREA América y del CREA 25 de Mayo. Ex docente del Dpto de Suelos de la FAUBA. Ex-Asesor CREA. Co-Autor de tres libros sobre el cultivo de Soja y Girasol. Autor de más de 100 artículos publicados en revistas nacionales y extranjeras.
1. Señale los principales problemas de control de malezas en cultivos extensivos. ¿Por qué tenemos estos problemas? • Falta de alternancia de grupos químicos (mono cultura de glifosato y ALS): los eventos genéticos que permitieron el uso masivo de moléculas como el glifosato, sin la debida complementación de otros grupos químicos es parte del problema • Fallas en la calidad de las pulverizaciones (BPA) y momento de aplicaciones: la combinación de sudosas, fallas en las aplicaciones (zonas sin tratamiento) y aplicaciones en estadios más resistentes de la maleza a la acción del herbicida. • Rotación de cultivos: la relación soja/maíz desbalanceada y/o el uso de familias químicas similares en los cultivos es otra de las razones. • Renta marginal decreciente (negocio de la tierra): al convertirse por diversas razones (nivel de inversión, intervención de mercados, etc.) en un país “sojizado” y de escasa renta se contribuye a disminuir el nivel de inversión directa en el cultivo y a potenciar los factores antedichos. • Formación de profesionales deficitarios en conocimientos de este tema: los centros de formación dejaron de conceptualizar sobre los riesgos a que sistemas simplificados podían generar este tipo de respuestas. La formación académica en los tiempos de máximo esplendor de la molécula de glifosato dejó espacios formativos sin cumplimentar. • Falta de alerta del área científica: no hay una comunicación a la sociedad productiva sobre determinadas exigencias que los sistemas tienen. Se imaginó que a través de la ingeniería genética iban a aparecer todas las soluciones a los problemas agronómicos. • Presión de proveedores de agroquímico en una sola dirección: su concepto fue, no hace falta el herbicida residual. Solo con glifosato esta la solución.
2. ¿Los problemas de control de malezas, limitarán/modificarán significativamente los actuales sistemas de producción de los principales cultivos extensivos? • Los limitarán hasta que se difundan tecnologías que vuelvan a ser eficaces en el control de las mismas. No creo en que sea muy diferente a otros problemas abordados en factores reductores de rendimiento. • Los modificarán en : ? la necesidad de considerar la rotación de activos químicos y las restricciones en algún caso ? la limitaran desde la posibilidad que en algunas regiones los carry over de los agroquímicos limiten decisiones de cultivos posteriores ? los cambios de relaciones de mercados (intervenidos o no) pueden también modificar el direccionamiento de las decisiones.
3. ¿Podría haber cambios en los actuales paradigmas que sustentan dichos sistemas? • Debería generar cambios pensando formas nuevas de combate. Diseño de nuevos sistemas de producción (cambios en las fechas de siembra, arquitectura, etc.). Introducción de cultivos nuevos, etc.
4. ¿Las soluciones derivarán de la aplicación de tecnologías de insumos o de procesos? ¿De una integración de ambas? ¿Se pueden hoy anticipar algunas? Necesariamente de ambas tecnologías. • Tamaño de maleza (proceso) • o tipo con herbicida (insumo) • o acción específica (nuevas tecnología combinadas). Bloqueante especifico de germinación/tecnología Biodirect/ Romper la dormición, que todo salga en el mismo momento.
5. ¿Nuevos eventos genéticos podrían aportar a la solución de los problemas de malezas? • Sí. Pero como abordaje de sistema. No como única solución. Por ejemplo, plantas que bloqueen el desarrollo de malezas.(genotipos alelopáticos) 6. ¿Los menores precios de los principales commodities agrícolas, unidos a los probablemente mayores costos de producción, podrían resultar en reducciones significativas de la superficie dedicada a alguno o algunos de estos cultivos? • Si no hay renta un cultivo (no subsidiado) puede desaparecer en cualquier ambiente productivo. La estructura de costos es más compleja que los costos directos de los cultivos. No obstante imagino otras razones para un cambio de áreas relativas, no diseñadas por un factor reductor.
Control de malezas en cultivos extensivos. Una visión prospectiva Gustavo Grobocopatel Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ex – Docente en Manejo y Conservación de Suelos, Facultad de Agronomía, UBA. Presidente del Grupo Los Grobo. Director de INDEAR. Director de Bioceres S. A., Miembro de la Comisión Directiva de AEA (Asociación Empresaria Argentina). Miembro del Consejo Económico y Social de la universidad Di Tella.
1. Señale los principales problemas de control de malezas en cultivos extensivos. ¿Por qué tenemos estos problemas? Las malezas resistentes han aparecido y se han diseminado en los últimos años debido a la falta de adecuada rotaciones de cultivos. La resistencia es obvio que debería aparecer en algún momento pero la gravedad fue fruto de ese proceso
2. ¿Los problemas de control de malezas, limitarán/modificarán significativamente los actuales sistemas de producción de los principales cultivos extensivos? Creo que ya los están modificando. Los sistemas de controles serán menos eficientes, más caros y complejos.
3. ¿Podría haber cambios en los actuales paradigmas que sustentan dichos sistemas? Creo que la industria química está avanzando en nuevas mezclas y formulaciones de productos viejos ya que no hay novedades en moléculas nuevas. Creo que el tema rotaciones de cultivos será crucial y hay que ver si no serán necesarios en el futuro programas integrados regionales de control.
4. ¿Las soluciones derivarán de la aplicación de tecnologías de insumos ó de procesos? ¿De una integración de ambas? ¿Se pueden hoy anticipar algunas? Creo que lo respondí en el punto anterior.
5. ¿Nuevos eventos genéticos podrían aportar a la solución de los problemas de malezas? Sin duda. Eventos con resistencia a hormonales como el picloran o el 2,4 D van en ese sentido
6. ¿Los menores precios de los principales commodities agrícolas, unidos a los probablemente mayores costos de producción, podrían resultar en reducciones significativas de la superficie dedicada a alguno o algunos de estos cultivos? La dinámica del mercado está influenciada por la tracción de la demanda, mientras ella se sostenga los precios seguirán tendiendo a los costos de producción. Si los costos aumentan la tendencia será a que los precios aumenten y viceversa. En el corto plazo puede haber periodos de ajustes.
Control de malezas en cultivos extensivos. Una visión prospectiva Gustavo Oliverio Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ex – Docente en Manejo y Conservación de Suelos, Facultad de Agronomía, UBA. Asesor, consultor y administrador de empresas agropecuarias. Asesor CREA. Asesor Departamento de Estudios de AACREA. Ex – Subsecretario de Producción Agropecuaria y Mercados, SAGyP. Ex – Subsecretario de Producción y Alimentos, SAgPyA. Asesor y Coordinador de Proyectos, Fundación Producir Conservando.
1. Señale los principales problemas de control de malezas en cultivos extensivos. ¿Por qué tenemos estos problemas? Existen en distintas zonas de producción problemas en el control de algunas malezas que hoy son tolerantes o resistentes a distintos grupos de herbicidas. El problema tiene su origen en la falta de rotación de cultivos que es consecuencia de los distintos resultados económicos que los mismos tienen y donde el cultivo de Soja en los últimos años ha sido el más rentable, alentando en muchos casos la realización de monocultivo. Esta falta de rotación implica también la falta de rotación de grupos y sitios de acción de los herbicidas utilizados, generándose de esta forma tolerancias y resistencias que 10 años atrás no se registraban.
2. ¿Los problemas de control de malezas, limitarán/modificarán significativamente los actuales sistemas de producción de los principales cultivos extensivos? Sin dudas los problemas de control de malezas se agravarán si no se logra volver a un Sistema de Producción donde la rotación de cultivos desplace al actual monocultivo de Soja de algunas zonas. Si ello no ocurriera tendremos limitaciones en el control de malezas que implicarán mayores costos de producción y en muchos casos mermas en los rendimientos potenciales de los cultivos. A ello habrá que sumar los negativos efectos sobre la fertilidad física y química de los suelos.
3. ¿Podría haber cambios en los actuales paradigmas que sustentan dichos sistemas? Sin dudas ocurrirán cambios y ellos dependerán del logro de un Sistema de Producción rentable que permita volver a rotaciones que contemplen Diversidad e Intensidad de cultivos como característica central.
4. ¿Las soluciones derivarán de la aplicación de tecnologías de insumos ó de procesos? ¿De una integración de ambas? ¿Se pueden hoy anticipar algunas? Habrá que aplicar tecnologías básicamente de proceso, integrando la utilización de los insumos disponibles que permitan acceder a los resultados esperados por su utilización. Diversidad e Intensidad de cultivos en las rotaciones, Cultivos de Cobertura, Fertilización adecuada al sistema elegido, rotación de grupos y sitios de acción de los herbicidas utilizados, control integrado de plagas y enfermedades serán las tecnologías que mejorarán la actual situación en este tema.
5. ¿Nuevos eventos genéticos podrían aportar a la solución de los problemas de malezas? Sin dudas nuevos eventos genéticos, principios activos y formulaciones nuevas de herbicidas contribuirán a solucionar los actuales problemas de malezas, pero ello no permitirá que mágicamente los mismos desaparezcan. En un mediano plazo los problemas volverán si no integramos distintas tecnologías para acotar los mismos.
6. ¿Los menores precios de los principales commodities agrícolas, unidos a los probablemente mayores costos de producción, podrían resultar en reducciones significativas de la superficie dedicada a alguno ó algunos de estos cultivos? Los menores precios Internacionales, sumados a las políticas internas de restricción de exportaciones que condicionan aún más los precios internos en el País en los últimos años ya han generado modificaciones sustantivas de las superficies destinadas a algunos cultivos. A ello hay que sumar los mayores costos internos de insumos y fundamentalmente de comercialización (fletes principalmente) que condicionan aún más la competitividad económica de algunos cultivos. De esta forma se da lugar a la actual situación en donde los cereales solo representan el 30% del área total sembrada a nivel Nacional estando el 70% restante sembradas con Oleaginosas, básicamente Soja.
El problema de malezas en los cultivos extensivos de la República Argentina. La necesidad de un enfoque integrado. The problem of weeds in grain crops of Argentina: The need for an integrated approach. Emilio H. Satorre Cátedra de Cerealicultura, Facultad de Agronomía, UBA, IFEVA – CONICET & Unidad de Investigación & Desarrollo, AACREA. Av. San Martín 4453, 1417-Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. satorre@agro.uba.ar Ingeniero Agrónomo, Facultad de Agronomía, UBA. Ph. D. University of Reading, UK. Profesor de grado y post-grado en UBA, UNLP, UNMdelP. Autor, coautor y contribuyente en varios libros de su especialidad. Director de proyectos de investigación en la UBA. Autor de trabajos científicos, técnicos y de extensión publicados en el país y en el extranjero. Participante y disertante invitado en reuniones, conferencias y simposios en Argentina y en el extranjero. Palabras clave: Manejo integrado de Malezas (MIM), Cambios de malezas, resistencia, herbicidas, sistemas de producción Key words: Integrated Weed Management (IWM), Weed shifting, weed resistance, herbicide, crop production systems. RESUMEN La incorporación de nuevas tecnologías y los cambios en los patrones de uso y producción de las tierras agrícolas de Argentina han sido importantes determinantes de cambios en las comunidades de malezas. Cuando incluyen procesos dominantes de amplia expansión y simplificados, tal como lo ocurrido con el cultivo de soja transgénica en Las Pampas, su efecto se amplifica generando problemas nuevos y complejos.
En los cultivos extensivos, las malezas gramíneas constituyen los problemas de mayor dificultad de control, si bien varias especies latifoliadas han proliferado en los últimos años. La creciente aparición y expansión de genotipos resistentes a herbicidas entre estos grupos funcionales es un aspecto distintivo y reciente de los sistemas de producción agrícola en Argentina.
Abordar el impacto de estas transformaciones y los nuevos problemas de malezas requiere abordar la naturaleza de un fenómeno complejo y, como tal, abandonar la búsqueda de soluciones simples y adentrarse en la posibilidad de hacer efectivo un enfoque integrado.
La aproximación simple buscando una solución sencilla es al momento costosa, reconocidamente transitoria y de escaso aporte a la construcción de sistemas productivos y una agricultura moderna y sustentable.
LAS DETERMINANTES DEL PROBLEMA DE LAS MALEZAS. Las comunidades de malezas en los sistemas cultivados están continuamente expuestas a fuerzas que producen cambios tanto en la organización de las comunidades, como en la estructura de sus poblaciones. Esas fuerzas en los sistemas cultivados son frecuentemente identificadas con las labranzas, los herbicidas o la competencia del cultivo hacia las malezas, entre otras.
En general, estas fuerzas suelen asociarse a procesos de selección que redundan en respuestas adaptativas de las especies malezas.
Sin embargo, los sistemas de producción y sus cultivos en sistemas extensivos, también producen modificaciones en el ambiente, por erosión o degradación física o química, por ejemplo, que también desencadenan cambios en la organización de las especies malezas de una región. Estos cambios ambientales, a diferencia de los disturbios indicados anteriormente, se asocian a procesos sucesionales vinculados a las modificaciones en el ambiente biótico o abiótico que el sistema de producción produce. Es reconocido que ambas fuerzas, selectivas y sucesionales, operan en los sistemas de producción agrícola como tensiones, promoviendo cambios contínuos en la organización de las comunidades de malezas. La agricultura Argentina tuvo un extenso período de desarrollo, caracterizado por la dominancia de actividades extensivas mixtas (agrícola-ganaderas), con relativamente cortas rotaciones agrícolas y fuertes interacciones entre la ganadería y la agricultura.
Hacia comienzos de la década del 90´ el escenario agrícola de la región pampeana y, de las tierras arables de Argentina en general, comenzó un dinámico proceso de transformación con una fuerte expansión de la agricultura.
En los últimos 30 años en esas tierras se aumentó el área sembrada con cultivos extensivos de grano, pasando de 15 a más de 32,5 millones de hectáreas (SIIA, Minagri, 2014; http://www.siia.gov.ar ).
La tasa de expansión de área alcanzó valores promedio de 850.000 has año-1 mientras simultáneamente ocurría un cambio en la participación relativa de los distintos cultivos en la misma: desde una producción eminentemente de cultivos de cereales se pasó al predominio de cultivos oleaginosos (Satorre, 2011).
De hecho, el aumento de la superficie sembrada con soja fue el factor distintivo del período (Carreño y Viglizzo, 2007; Viglizzo y Jobbágy, 2010). Al mismo tiempo, se modificó bruscamente la producción agrícola, pasando de cerca de 40 a cerca 100 millones de toneladas para el conjunto de la producción de soja, maíz, sorgo, cebada, trigo y girasol (SIIA, Minagri, 2014; http://www.siia.gov.ar ).
Paralelamente, a este proceso de expansión de la agricultura y de su producción (fuerza sucesional), el desarrollo y expansión de nuevas tecnologías fue y es una característica del período.
El ciclo de transformación estuvo dominado por el aumento en el uso de fertilizantes, la liberación de nuevas variedades e híbridos, incluyendo cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas, el uso de agroquímicos con nuevos principios activos fungicidas, insecticidas y, especialmente, herbicidas, cambios en el sistema de labranza, con expansión de la siembra directa, y nuevos patrones de diseño de cultivos, tales como el ya mencionado doble cultivo trigo/soja de segunda o el maíz de siembra tardía en áreas centrales de la región (Satorre, 2005; Satorre, 2011).
Un aspecto destacado, que acompañó el proceso descripto, fue la característica de los actores involucrados y, el cambio en el régimen de tenencia de la tierra.
Por un lado, el sector se enriquece con el advenimiento de empresarios jóvenes, emprendedores y contratistas.
Ambos profesionalizan la gestión del negocio, los empresarios, y la profesionalización de las labores, los contratistas, cambiando la calidad y capacidad operativa del trabajo en la agricultura.
Al mismo tiempo, se desarrollan nuevas formas de organización de esos actores del sector, dando origen a “pools” de siembra o productores sin tierra, quienes cultivan campos alquilados. Se estima que, a comienzos del nuevo milenio, 50 % del área agrícola era sembrada por profesionales sin tierra en campos alquilados a dueños de la tierra.
Las características del negocio determinaron la presencia de contratos cortos (no más de una campaña o año) que hicieron prevalecer la renta y la simplicidad de manejo de los cultivos como mecanismos de mitigación de riesgo.
Desde un enfoque sistémico, las fuerzas motrices del período pueden resumirse en (i) Un cambio de magnitud en el uso de la Tierra.
La mayor parte de la expansión agrícola se produce sobre tierras arables con pasturas, produciendo el reemplazo de la actividad ganadera por la agrícola, deforestación de tierras y, cambio de actividades en las tierras agrícolas, dónde se pasa de siembra de cereales a la de oleaginosos; (ii) Un cambio en el sistema de producción. Se simplifica y especializa la producción agrícola extensiva.
Se modifica la secuencia de cultivos y, el cultivo de soja llega a cubrir cerca del 60 – 65 % de la superficie cultivada con granos; y (iii) Se desarrolla un proceso parcial de intensificación, dominado por la siembra de doble cultivos.
Cerca del 25 % del área sembrada lo está con 2 cultivos extensivos en la misma campaña, mayormente trigo o cebada seguido de un cultivo de soja de segunda. Sin lugar a dudas, procesos de transformación de esta magnitud no podían pasar inadvertidos a las comunidades de malezas de la región. De hecho, el proceso de agriculturalización brevemente descripto en los párrafos anteriores, por magnitud y cambio de actividades, ha significado el de mayor impacto sobre la flora espontánea y su organización en los últimos 60 años.
Los cambios tecnológicos y la intensificación agrícola, por ejemplo, dispararon procesos que actuaron en plazos breves generando un mosaico espacial y temporal de situaciones variadas que puso en marcha una dinámica de enmalezamiento compleja con dirección y problemas derivados poco previsibles.
Las consecuencias más importantes de este proceso resultaron en la aparición de nuevas especies maleza problema y resistentes. El problema de malezas se consolida en el cultivo de soja y, en menor medida en el de maíz; es decir, la percepción de los productores y profesionales es que las malezas son problema en significativamente mayor medida en estos cultivos que en los cultivos de invierno (Satorre, 2015).
La mayor parte de las especies malezas problema eran componentes de las comunidades espontáneas en hábitats distintos a los cultivados y, sólo unas pocas especies maleza problema fueron introducidas (Figura 1). En estas especies, en los últimos años, se reportaron 23 resistencias en 16 malezas (REM, 2015).
Entre las malezas resistentes cerca del 70 % son especies gramíneas y, el 30 % son latifoliadas. Las resistencias predominaron sobre tres modos de acción de herbicidas, son ellos inhibidores de la enolpiruvil shikimato fosfato sintetasa (EPSPS), inhibidores de la aceto-lactato sintetasa (ALS) e inhibidores de la acetil co-enzima A carboxilasa (ACC), en varios casos se detectaron resistencias cruzadas. Al mismo tiempo, aumentó la velocidad de expansión de las malezas (movimiento espacial) e intensidad de interacciones.
El dinamismo vertiginoso de la evolución de resistencia y la expansión de malezas problema determinó que este problema fuera indicado como clave al desarrollo y viabilidad de la agricultura.
LAS MALEZAS PROBLEMA Las malezas problema son aquellas cuyo control es dificultoso a través de los métodos convencionales, o que posee alternativas costosas y, usualmente de baja eficacia, para su control.
Las especies identificadas como resistentes o tolerantes a los métodos usuales de control son, en general identificadas como malezas problema. Sin embargo, el problema de las malezas supera esta distinción de dificultad y, usualmente incorpora el área afectada como medida del esfuerzo económico y técnico para su manejo.
Es así, que muchas de las malezas más frecuentes no son consideradas malezas problema y varias de las malezas problema no son aún las más frecuentes (Conyza bonariensis es, sin embargo, una excepción a este comportamiento).
Sobre relevamientos llevados a cabo en 343 lotes de producción en 139 localidades por profesionales agrónomos (Satorre, 2015) se puso en evidencia que la problemática de malezas no es general, sino que cada zona o región tiene sus propios problemas de malezas, aunque comparten parcialmente un elenco de especies.
El análisis de los relevamientos de especies (Satorre, 2015) permitió ordenar los problemas de maleza en cuatro grandes regiones. El Cuadro 1 resume las especies que reportaron más de 15 % de frecuencia (estimador del área infestada) en lotes comerciales en cada una de las cuatro zonas identificadas.
A modo de ejemplo, Conyza bonariensis y Conyza sumatrensis son especies conspicuas de amplia difusión, pero Gomphrena sp o Borreria verticillata son especies relevantes sólo en lotes agrícolas de la región Norte
(Cuadro 1). Cuadro 1- Especies malezas más frecuentes en cultivos de verano de 4 regiones productivas de Argentina.
Todas las especies listadas tuvieron más de 15 % de frecuencia de área invadida en cada región; Especies con registros de frecuencia inferior al 15 % no son incluidas.
NORTE NORTE CENTRO CENTRO-NORTE SUR Trichloris pluriflora Conyza sp. Conyza sp Conyza sp. Sphaeralcea bonariensis Cyperus rotundus Parietaria debilis Sonchus sp. Chloris ciliata Chenopodium album Digitaria sanguinalis Digitaria sanguinalis Amaranthus sp Digitaria sanguinalis Sonchus sp. Chenopodium álbum Gomphrena sp Amaranthus sp Commelina erecta Conyza sp. Eleusine indica Sorghum halepense Borreria verticillata Eleusine indica Ipomoea purpurea Gamochaeta sp. Sobre lotes en las provincias de (i) Norte: Tucumán, Salta, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Norte de Santa Fe; (ii) Centro: Entre Ríos, Centro y Sur de Córdoba, Centro y Sur de Santa Fe, Centro y Norte de Buenos Aires y Este de La Pampa; (iii) Centro-Norte: Norte de Córdoba; (iv) Sur: Sur de Buenos Aires. Entre las malezas problema (resistentes a herbicidas) figuran cerca de 14 especies gramíneas y 8 latifoliadas, muchas de ellas presentes en la lista del Cuadro 1 (ver REM, http://www.aapresid.org.ar/rem/ para mayor detalle).
Los nuevos problemas se asocian a alguna o varias de las transformaciones experimentadas por la agricultura en los últimos 25 años. Así, las nuevas tecnologías y las transformaciones productivas del sector modifican el escenario de malezas, aumentando la frecuencia de especies leñosas en planteos en siembra directa y, por ejemplo, la frecuencia de malezas gramíneas y la resistencia a glifosato en los cultivos de soja.
Simultáneamente, las nuevas malezas modifican el escenario de tecnologías y los sistemas de producción de cultivos. A modo de ejemplo, (i) Con la aparición de resistencia aumenta el número de aplicaciones herbicida (entre 0,5 – 0,7 más aplicaciones por hectárea de lote sembrado con soja que 1ª años atrás); (ii) Aumenta el número de aplicaciones herbicidas en el barbecho de los cultivos; (iii) Aumenta el uso de herbicidas residuales; (iv) Se reduce (o no se incrementa) el número de aplicaciones post-emergentes; (v) Se re-incorpora la labranza (laboreo del suelo) y, en algunos casos, el desmalezado mecánico como tecnología de control; (vi) Aumenta la complejidad de los esquemas de control de malezas en el cultivo (de un manejo general por cultivo a un manejo particular por lote.
Como resultado, las nuevas malezas modifican la rentabilidad y el riesgo de la empresa ya que aumenta el costo de manejo y control de las malezas (asociado al monitoreo, seguimiento e insumos) y, en muchas regiones se reduce el valor de la tierra. Con este escenario desarrollándose, las soluciones simples usualmente propuestas no han logrado detener el problema. Surge la necesidad de manejar las malezas como a un problema complejo, que deberá incorporar múltiple conocimiento y habilidades técnicas y operativas distintas.
El impacto y naturaleza del problema de malezas permite reconocerlo como fenómeno complejo y como tal, pone en evidencia vacíos de conocimiento, desinformación y la baja eficacia de los enfoques simplistas tradicionales. Estas características determinan por un lado que, mientras que se aborda el problema, se deban ir improvisando soluciones y, por el otro resignar la expectativa de encontrar soluciones simples, siempre tentadoras.
En este escenario, el manejo integrado de malezas ha sido frecuentemente propuesto como concepto dominante. Sin embargo, al menos en el contexto de la agricultura Argentina, son pocas las ocasiones en que este concepto ha sido llevado a la práctica, proponiendo soluciones efectivas al problema de las malezas.
Las raíces de las dificultades observadas para aceptar y desarrollar soluciones integradas son también complejas. Algunas dificultades tienen su raíz en la poca valoración de los beneficios derivados de enfoques alternativos, pero otras simplemente derivan del desconocimiento del problema que se enfrenta y, entonces, de los procesos que los controlan.
En cualquier caso, intentar poner en evidencia el estado de conocimiento, sus limitaciones y oportunidades así como las dificultades que se encuentran, es el primer paso necesario para el cambio y apertura a un real manejo integrado de malezas a partir del cual emerjan soluciones realistas y duraderas.
UN ABORDAJE INTEGRADO A LA SOLUCIÓN DEL PROBLEMA DE LAS MALEZAS. Una forma de poder construir soluciones integradas es a través del trabajo en equipos, dejando emerger el conocimiento científico y la experiencia inicial del amplio número de profesionales y técnicos que todos los días enfrentan una decisión en la lucha contra las malezas.
En esta línea, recientemente, se han puesto en marcha trabajos multidisciplinarios. Sin dudas las soluciones al problema de las malezas vendrán de un proceso de re-educación.
Como en tantos otros aspectos de la vida en estos tiempos, el manejo y control de malezas parece necesitar un cambio de rumbo gradual, pero continuado.
En varios talleres con asesores y tomadores de decisión del Centro y Noreste de Argentina se exploraron las limitaciones a producir enfoques de manejo integrado al problema de malezas.
En algunos de ellos, a modo de ejemplo, Gomphrena perennis se identificó como maleza tipo de difícil manejo actualmente en la región, ya que no era reconocida como problema 15 años atrás. Inventarios recientes de malezas en el Norte de Argentina ubican a esta especie entre las 5 de mayor frecuencia (22%; Satorre, 2015).
En los talleres, en primer lugar se exploró el conocimiento local sobre la biología de la maleza y, luego, los factores considerados determinantes de la expansión y crecimiento de la maleza. Finalmente, se discutieron y propusieron alternativas para el control o regulación de la maleza en las áreas cultivadas de la región.
Se integró luego el conocimiento a modo de resumen analizando los cambios de percepción del problema.
En síntesis, se desarrolló un ejercicio para construir y ordenar los pilares básicos para la búsqueda de actitudes de cambio y herramientas que aporten soluciones efectivas al control de Gomphrena perennis.
Los resultados obtenidos fueron clarificadores. En líneas generales el conocimiento de la biología tendió a ser fragmentado y disperso y, difícilmente entendido como una parte del manejo general del problema. Sin embargo, los detalles críticos de los procesos clave de la maleza (establecimiento, competencia y dispersión) fueron reconocidos.
Por otra parte, se reconocieron entre las condiciones favorables a la expansión del problema a las (i) Condiciones ambientales: los años secos (con escasas precipitaciones) y suelos deteriorados o empobrecidos, los que favorecerían la dominancia de esta especie.
Sin embargo, no siempre hubo consenso sobre los efectos directos e indirectos de estas condiciones favorables en el crecimiento del problema de enmalezamiento de los lotes comerciales; (ii) las condiciones de uso de la tierra, incluyendo al régimen de tenencia (campos alquilados), falta de rotación y longitud de barbecho, entre otros, fueron señalados como atributos rectores de la organización y funcionamiento de los sistemas de producción dominantes; y (iii) los cultivos y sus tecnologías, incluyendo la siembra directa de los mismos, su fecha de siembra tardía, etc. De hecho, en la última fase de interacción del taller, varias estrategias para el manejo y control pudieron ser descriptas.
Las mismas incorporaron al menos dos controles químicos con herbicidas (integrados para neutralizar los flujos de establecimiento (germinación, brotación y emergencia) y de crecimiento de la maleza. Por otra parte, se analizó y valoró positivamente el diseño del sistema de cultivo (uniformidad de emergencia, densidad y distanciamiento entre hileras del cultivo) para incrementar su habilidad competitiva relativa frente a la maleza.
Durante la integración y síntesis de la experiencia, resultó evidente que el éxito de Gomphrena perennis como maleza (su jerarquización dentro de la comunidad de especies espontáneas) se había visto favorecida por una serie de fuerzas motrices sucesionales (por ejemplo, el empobrecimiento de los suelos) y adaptativas (por ejemplo, ligadas al uso de los suelos con secuencias simples de cultivos dominantes).
Eliminar o reducir las tensiones que imponen esas fuerzas fue, sin embargo, rara vez incorporado como parte efectiva del manejo integrado de malezas.
Si bien, aparecieron como una parte crucial del éxito de las estrategias de manejo y control que pudieran diseñarse. Un seguimiento de caso permitió reconocer luego de un año que la incorporación de un enfoque complejo, apoyado en el diagnóstico de situación, en la incorporación de cultivos de invierno, distintos modos de acción y oportunidad de uso de herbicidas habían resultado en la circunscripción del problema y su reducción.
Adicionalmente, el ejercicio de un enfoque integrado y sistémico produjo motivaciones en el equipo y aumentó su seguridad para enfrentar y proponer soluciones en situaciones cambiantes.
La organización y manejo de los sistemas de producción, especialmente en los últimos 25 años, aparece como determinante de la evolución y dinámica de los nuevos problemas de malezas en los cultivos extensivos.
Estos problemas se asocian a la jerarquización de nuevas especies, la aparición de malezas resistentes y la expansión de malezas de difícil control. Un abordaje integrado al control de malezas, sumando distintos procesos y tecnologías aparece como necesario. Sin embargo, el manejo integrado de malezas resulta de escasa adopción.
Las razones de la escasa adopción suelen residir en el hecho que (i) las soluciones integradas incorporan tecnologías no apropiables; (ii) son más complejas de aplicar y requieren más conocimiento, oportunidad y dedicación; (iii) sus beneficios son difíciles de valorar (no se identifica el factor excluyente de éxito); y (iv) hay desconocimiento de la complejidad e impacto del problema de las malezas y, entonces se insiste en la búsqueda de soluciones simples.
Si bien ha habido un renacimiento de los esfuerzos de capacitación en temas de bioecología, manejo y control de malezas en los últimos años. Muchas de las promesas de solución siguen recayendo en fórmulas semejantes a las que dieron origen a los problemas. Así, a modo de ejemplo, desde la biotecnología se liberan o liberarán genotipos tolerantes a otros herbicidas (Dicamba, 2,4D, por ejemplo) que acompañarán a las variedades ya tolerantes a glifosato e inhibidores de la ALS (cultivares de soja RR y STS, respectivamente).
Es esperable que estas soluciones sean transitorias y que en el mediano plazo nos obliguen a enfrentar nuevos y más costosos problemas.
ELEMENTOS NECESARIOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN ENFOQUE SISTÉMICO. Avanzar en un enfoque realmente integrado de manejo de malezas requiere conocer las características y magnitud del problema y la diversidad de alternativas capaces de incorporar. Recientemente, Satorre et al (2016) han reunido y analizado la diversidad de aspectos a considerar. Sólo para mencionar algunos aspectos a profundizar: (i) el inventario del problema: Se refiere al relevamiento o inventario de las especies malezas dentro de un área geográfica particular (usualmente el lote, establecimiento o región). El relevamiento es un paso para identificar las malezas, comprender su expansión geográfica, tener una medida de la magnitud del problema y su evolución, contribuir a establecer la trayectoria y posible aparición de nuevos problemas de malezas. Sin embargo, debe reconocerse que el relevamiento o inventario no es una aproximación funcional (sobre cómo funciona) al problema, aunque contribuye a formular hipótesis de su funcionamiento; (ii) la definición espacial del problema: Se refiere a conocer la distribución espacial de las malezas en el lote, establecimiento o región. Conocer el patrón espacial estimula la búsqueda para entender que limita o favorece la expansión en unas áreas y en otras no; entender cómo se mueve o avanzan las malezas; comprender diferencias en la magnitud de los daños esperables del enmalezamiento (por ejemplo, atribuibles a un enmalezamiento por su distribución en manchones, en forma dispersa o uniforme, etc); (iii) la disponibilidad y conocimiento de herramientas efectivas de manejo o control: Conocer el efecto de cambios en la fecha de siembra, del laboreo y, por supuesto, las características de los herbicidas, incluyendo sus mecanismos de acción, persistencia, eficacia; (iv) la posibilidad de modificar los sistemas de cultivo y el sistema de producción: particularmente la secuencia de cultivos y el nivel de intensificación, número de cultivos por año. Estos elementos pueden ser herramientas eficaces para la regulación de las poblaciones malezas y la reducción de su crecimiento; y (iv) la incorporación de análisis de riesgo: Analizar el problema con un enfoque probabilístico antes que determinístico (éxito o fracaso) permitiría comparar alternativas con un enfoque más realista. Usualmente, a la eficacia de controles se le asigna un valor único y, por ejemplo, prima la sensación que lo que dio el resultado deseado en una situación siempre lo dará en casi cualquier situación. Es necesario reconocer que la variabilidad climática, del comportamiento de los cultivos, del momento de siembra o cosecha, por ejemplo modificarán la respuesta a los controles de las malezas, del mismo modo que afectan el resultado de las tecnologías que aplicamos sobre su productividad. Esto puede modificar trayectorias y ritmos de progreso del enmalezamiento, aspectos que deberían ser enfrentados y analizados con atención.
COMENTARIOS FINALES Los cambios asociados a las transformaciones productivas de una región, la incorporación de nuevas tecnologías y patrones de uso de la tierra son fuerzas de gran magnitud produciendo cambios en las comunidades de malezas. Cuando incluyen procesos dominantes de amplia expansión y simplificados, como lo ocurrido en Las Pampas, su efecto se amplifica generando problemas complejos originados en múltiples causas. Abordar el impacto de estas transformaciones sobre las malezas requiere abordar la naturaleza de un fenómeno complejo. Como tal, descansar en la búsqueda de soluciones simples sólo sirve para atenuar los efectos y, usualmente esconder nuestra oportunidad de abordar soluciones duraderas. La aproximación simple buscando una solución sencilla es al momento costosa, reconocidamente transitoria y de escaso aporte a la construcción de sistemas productivos y una agricultura moderna y sustentable. Si bien existen aún vacíos de información el ejercicio interactivo, fuertemente comunicativo entre investigadores, profesionales y tomadores de decisión comienza a echar luz a nuevas soluciones y arraigar nuevos conceptos que permiten entender que la lucha contra las malezas no es un objetivo, sino que es un proceso. Como tal, como la generación misma del conocimiento, acompañará la dinámica de nuestros sistemas productivos mientras trabajamos para entender y lograr predicciones confiables y soluciones efectivas, duraderas y eficientes al enmalezamiento de las principales regiones agrícolas extensivas.
REFERENCIAS Carreño, L.V., Viglizzo, E.F., 2007. Provisión de servicios ecológicos y gestión de los ambientes rurales en Argentina. Área estratégica de gestión ambiental, Ediciones INTA, Buenos Aires, Argentina, 68 pp. Satorre, E.H. 2005. Cambios tecnológicos en la agricultura argentina actual. Ciencia Hoy, 87: 24-31. Satorre, E.H. 2011. Recent changes in Pampean agriculture: possible new avenues to cope global change challenges. En Slafer & Araus (Eds.). Crop stress management & Climate Change, CABI Climate Change Series, pp. 47-57. Satorre, E.H., 2015. Relevamiento de malezas CREA: Las malezas en los sistemas de producción. 1er Taller CREA del Proyecto Nacional de Malezas, Rosario, 21 y 22 de Abril, 2015. Satorre, E.H., 2015. Nuevos desafíos de los sistemas productivos y el manejo de adversidades. Taller BASF, Mar del Plata, Buenos Aires. Satorre, E.H., Kruk, B.C, De la Fuente, E.B, 2016. Bases y herramientas para el manejo de malezas. Ediciones Facultad de Agronomía (EFA), Buenos Aires, en prensa. Viglizzo, E.F., Jobbágy, E., 2010. Expansión de la frontera agropecuaria en Argentina y su impacto ecológico – ambiental. 102 pp.