por el Dr. Raúl A. Casas Olascoaga[1]

El Dr. Perdomo fue un noble ser humano, un baluarte de la profesión veterinaria y de la Academia Nacional de Veterinaria. Sirvió con brillo, responsabilidad y dedicación a la profesión veterinaria y a la sociedad como Profesor Agregado de Patología en la Facultad Veterinaria, Director de la Dirección de Laboratorios Veterinarios “Miguel C. Rubino” del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca. Con visión descentralizadora promovió el desarrollo de los laboratorios regionales en Paysandú, Tacuarembó y Treinta y Tres y de los laboratorios cooperativos de San José y Colonia que hoy cumplen una gran labor científica, técnica y docente en regiones de alta producción del agro.

Fue Académico titular, Secretario General y Presidente de la Academia Nacional de Veterinaria en tres períodos y, en su labor gremial, dirigente y vicepresidente de la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay.

En el orden internacional contribuyó de manera extraordinaria al reconocimiento del máximo rango logrado por Uruguay en relación a la Encefalopatía Espongiforme del Bovino. En horas de incertidumbre trabajó incansablemente, física y mentalmente, para demostrar la ausencia de la BSE y prevenir su introducción en el país.

En todas sus múltiples funciones y servicios se distinguió por su talento, su dedicación insuperable, por sus iniciativas y acciones de valor científico y práctico, por su responsabilidad en la búsqueda y comunicación constantes de la información científica y técnica en beneficio de la comunidad.

Formador de varias generaciones de estudiantes y profesionales en su especialidad patología, la cual dominaba con conocimientos profundos que sabía transmitir generosamente en el aula, en la investigación y, en la extensión en el amplio campo de nuestra nación donde deja la impronta de sus obras y su ejemplo.

A Eugenio Perdomo rendimos nuestro reconocimiento por su extraordinaria labor en la Academia Nacional de Veterinaria y su vida solidaria, plena y fértil en realizaciones en beneficio de la profesión veterinaria y de nuestra Patria[2].

 


[1] Palabras pronunciadas por el autor en el homenaje tributado al Dr. Perdomo Lafargue en el Instituto de Patología de la Universidad de la República (Montevideo, Uruguay) en 2009 (ligeramente adaptadas).

[2] El Dr. Perdomo Lafargue nació el 6 de julio de 1940 y falleció el 23 de agosto de 2009. Se graduó como Médico Veterinario en 1971 en la Univ. de la República, en la cual se doctoró en 1980. Fue designado Académico Correspondiente de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria en la Rep. Oriental del Uruguay el 14 de agosto de 2003 (N. del E.).