por el Ing. Agr. Rodolfo G. Frank

El primer Presidente de la Academia, Abel Bengolea, nació en San Nicolás de los Arroyos el 3 de junio de 1860, siendo sus padres Pedro N. de Bengolea y Benedicta Llobet. En 1882 se graduó en la Universidad de Buenos Aires de Doctor de Jurisprudencia con su tesis “El artículo 31 del título VI del Código Civil destruye todo sistema legitimario”.

Comenzó su actuación profesional como abogado del Consejo Nacional de Educación. Pronto fue ocupando otros cargos públicos de importancia: Diputado Nacional y director del Banco de la Nación Argentina.

Tuvo intensa actividad en la Sociedad Rural Argentina, de la cual fue miembro desde 1898: fue secretario de la misma, director de “Anales de la Soc. Rural Argentina” y Presidente de 1912 a 1916. Como tal, ofreció la mediación de la Sociedad Rural en el conflicto suscitado entre propietarios y arrendatarios (“Grito de Alcorta”). Aceptada ésta se trasladó a las zonas conflictivas juntamente con los representantes de la Sociedad Rural de Rosario, logrando superar las dificultades. Se opuso a los aumentos de las tarifas ferroviarias de 1914. Formó parte de la comisión de hacendados que trajo al país al Dr. José Lignières y que posteriormente organizó una suscripción que permitió la creación del Instituto Bacteriológico del Ministerio de Agricultura.

Cuando el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria se convirtió en Facultad de la Universidad de Buenos Aires en 1909, el Dr. Bengolea fue designado Consejero del Consejo Directivo. Sucedió en 1911 al Dr. Cárcano como Vicedecano y en tal carácter estuvo interinamente frente a la Facultad en el interregno dado entre la renuncia del Dr. Arata y la elección del nuevo decano el Dr. Schatz. “Su profesión de abogado era causa de asombro entre los extranjeros, que habrían querido saber cómo un hombre de leyes se las arreglaba para dirigir un cuerpo sometido a las disciplinas de carácter agrícola. La verdad es que el señor Bengolea pertenecía a la vieja aristocracia porteña, ejercía notable influencia sobre los círculos que por entonces ocupaban lugar prominente y además sabía recurrir a sus clásicos para lograr que los intereses de la Facultad marcharan bien encarrilados” dice el profesor Reichert que vivió los años iniciales de la institución. Al igual que la mayoría de los restantes miembros del Consejo Directivo, el Dr. Bengolea no fue profesor de la nueva Facultad. Fue Consejero hasta 1914.

Al crearse la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria fue designado miembro de la misma, junto con los restantes integrantes del Consejo Directivo de la Facultad de Agronomía y Veterinaria el 2 de mayo de 1910. En su primer reunión del 6 de junio de ese año, fue designado Presidente de la misma, cargo que ocupó hasta su fallecimiento.

El Dr. Bengolea falleció inesperadamente en Buenos Aires el 16 de mayo de 1925. Al despedir sus restos, el Dr. Tomás Amadeo, que habló en representación de la Facultad de Agronomía y Veterinaria, dijo de él: “Eran los grandes rasgos de ese carácter, la rectitud en el pensamiento y en la acción, la austeridad en las costumbres, la laboriosidad continua y sin desmayo, la bondad en los sentimientos, la dignidad modesta y sencilla en el gesto y el patriotismo en todo. Ese patriotismo que impidió a los hombres que se fueron y que se van una especialización extraordinaria porque la Patria exigía de sus virtudes y de sus méritos, el multiforme sacrificio de una variada y heterogénea dedicación. Por eso hemos visto a Bengolea, como a otros ciudadanos de su mismo cuño, distinguirse en la práctica de la ganadería y de la agricultura y en la dirección suprema de instituciones como la Facultad de Agronomía y Veterinaria y la Sociedad Rural Argentina, alternando esas tareas, con breves intervalos, con las exigencias de sus atenciones como hombre de negocios y banca, de educador y de abogado.”
_________
Bibliografía consultada:
CUTOLO, Vicente O. Nuevo diccionario biográfico argentino (1750-1930). Buenos Aires, Elche, 1968. t. 1 p. 413.
REICHERT, Federico. En la cima de las montañas y de la vida. Trad. de Rubén Darío (h.). B. Aires, Acad. Nac. de Agronomía y Veterinaria, 1967. p. 132.
Doctor Don Abel Bengolea. Anales de la Soc. Rural Arg. 59(13):657-660. 1925.
60. 1925.