por Edmundo J. Billard1

 

Había nacido en Buenos Aires el 6 de febrero de 18862, graduándose de ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional de La Plata en mayo de 19053, fecha en la cual contaba sólo 19 años de edad. Luego la inclinación que sentía por la vida rural lo llevó a desplegar su actividad en el campo, ejerciendo la dirección de establecimientos agrícola-ganaderos en la provincia de Córdoba hasta el año 1917. Este período de su vida cimentó y amplió, sin duda, los conocimientos que ya había adquirido en sus estudios, y le permitió decir al asumir por primera vez la presidencia de la Comisión Nacional de Granos y Elevadores: “Las mismas manos que sostienen estas cuartillas, no una vez por dilettantismo, sino cientos por afición, han empuñado las palancas del arado, así como embocaron gavillas en la trilladora o pialaron terneros en el corral. Y mi petulancia juvenil me llevó más de una vez a hombrear las bolsas de mi trigo, un poco por demostrar mi fuerza física y otro poco por prolongar la despedida a mi creación de productor”.

Su actuación profesional fue intensa y destacada a partir del año 1918, en que fue designado Jefe de Seminario de Economía Rural y profesor suplente de la misma cátedra en la Facultad de Agronomía y Veterinaria de La Plata, de la cual al año siguiente fue consejero y también secretario. Poco tiempo después inició su carrera docente en la Universidad de Buenos Aires, siendo designado en 1925 profesor de Administración Rural y Contabilidad Agrícola en la Facultad de Agronomía y Veterinaria, y en 1936, profesor extraordinario de Economía y Organización Agraria en la Facultad de Ciencias Económicas. En ambos casas de estudio desempeñó las funciones de consejero, y fue también delegado al Consejo Superior de la Universidad. En 1922/23 fue presidente del Centro Nacional de Ingenieros Agrónomos, y, casi simultáneamente secretario de la Confederación Argentina del Comercio, la Industria y la Producción.

Sus antecedentes y el conocimiento que tenía de los temas vinculados a los aspectos económicos de la producción agrícola de nuestro país, motivaron su incorporación en el año 1926 a la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, de la que fue designado vicepresidente en 1938 y presidente en 1941, cargo éste que desempeñaba al fallecer.

Durante los años 1930 y 1931 fue director del Banco Hipotecario Nacional, quedando documentada en varias publicaciones la labor destacada que ha desarrollado en su paso por esa institución, vinculada tan directamente a la evolución de nuestros medios rurales. Fue también vicepresidente de la Comisión Nacional del Azúcar en 1931 y vocal de la Comisión Asesora del Impuesto a los Réditos al año siguiente, en que también fue designado miembro del Comité Permanente de Expertos Económicos de la Sociedad de las Naciones para el arbitraje entre Estados.

En el período 1934-36 ocupó el cargo de vocal de la Junta Reguladora de Vinos, culminando su actuación en la administración pública con su designación en 1936 de primer presidente de la Comisión Nacional de Granos y Elevadores4, donde tuvo oportunidad de aplicar sus amplios conocimientos sobre el comercio de granos y los problemas vinculados al mismo, imprimiendo características propias a la nueva repartición que se tradujeron en la eficiencia de sus servicios. En 1942 fue reelecto por un período de seis años para desempeñar las mismas funciones, quedando trunca su labor como consecuencia de su inesperado fallecimiento.

Además de los citados desempeñó diversos otros cargos y fue nombrado en numerosas ocasiones delegado ante congresos, conferencias y reuniones de índole técnica, tanto en el país como en el extranjero. Merecieron, asimismo, especial atención de su parte los problemas vinculados a la colonización.

Tuvo también destacada actuación en el campo de las investigaciones históricas, que contaban con su preferencia, motivando esa circunstancia su designación en 1927 como miembro de la Junta de Historia y Numismática Americana (actualmente Academia Nacional de la Historia), y, en el mismo año, como miembro de la Real Academia de la Historia de Madrid, siéndole concedida cuatro años después por S. M. el Rey de España la Medalla de Oro de Ultramar. En el año 1932 fue nombrado miembro correspondiente del Instituto de Historia del Perú y del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay5.

Son muy numerosos sus trabajos y artículos publicados, así como las conferencias y discursos pronunciados, alcanzando en conjunto cerca de 200 títulos. Ello da una idea de su gran capacidad de producción y del incansable vigor con que se había dedicado al estudio de los problemas que juzgó necesario dilucidar en su empeño de ser útil a la patria. Cada uno de sus trabajos constituye una exposición de conceptos originales sobre los temas analizados y un aporte a nuestro acervo intelectual6.

Falleció en circunstancias trágicas, en esta capital, el día 3 de mayo del corriente año [1943]7.
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1 Necrológica publicada en la Rev. Arg. de Agronomía 10(2):200-203. 1943. Su nombre completo fue Emilio Angel Coni [N. del E.].
2 Sus padres fueron Emilio Ramón Coni y Gabriela de Laperrière. Estuvo casado con Ofelia Acevedo con quién tuvo 5 hijos [N. del E.].
3 Según su legajo personal en la Facultad de Agronomía el título de Ingeniero Agrónomo fue expedido por la Fac. de Agr. y Vet. de La Plata el 5 de julio de 1910 [N. del E.].
4 Posteriormente Junta Nacional de Granos {N. del E.].
5 Sus trabajos más destacados son indudablemente los de índole histórica, entre los que cabe citar: “La verdad sobre la enfiteusis de Rivadavia” [Buenos Aires, Fac. de Agr. y Vet., 1927. 226 p.], “Historia de las vaquerías de Río de la Plata (1550-1750)” [Madrid, Tipografía de Archivos, 1930. 62 p.], “Agricultura, comercio e industrias coloniales (siglos XVI-XVIII)” [Buenos Aires, El Ateneo, 1941. 109 p.] y “El gaucho” [1a. ed. B. Aires, Sudamericana, 1945; 2a. ed. B. Aires, Solar-Hachette, 1969. 320 p.], una obra póstuma crítica sobre nuestros paisanos [N. del E.].
6 Entre los trabajos publicados relacionados con la administración rural hay que citar el libro “Contabilidad y teneduría de libros del estanciero” [B. Aires, 1917, 148 p.; 2a. ed.: Peuser, 1920, 328 p.] utilizado como texto de la materia mientras Coni fue su profesor titular [N. del E.].
7 Asesinado mediante varios tiros de revólver por Pedro Segundo Zubieta, un empleado que había sido cesanteado, al entrar poco después de las 9:30 h a la Comisión Nac. de Granos y Elevadores (crónica del diario La Prensa del 4/5/1943 p. 11)
[N. del E.].