Se inició profesionalmente luego de graduarse en la Universidad de Buenos Aires, como adscripto honorario en la Dirección do Agricultura del Ministerio homónimo en 1932 y ya al año siguiente -al pasar a la Dirección de Sanidad Vegetal- se le encargaba fiscalizar la desinfección de la semilla de a1godón en el Chaco y 1uego de los embarques y cargamentos cítricos en Corrientes y Entre Ríos. Nuevamente en Buenos Aires, en 1935, actúa ya como Jefe del Laboratorio de Entomología de la Inspección Portuaria de Vegetales, dependencia esta última de la que sería 2° Jefe entre 1940 y 1945, para pasar a desempeñar igual cargo de la División de Zoología Agrícola del entonces Instituto de Sanidad Vegetal, cuya jefatura termina por asumir, y ejerce durante ocho años hasta 1957.

Ingresa por entonces al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en calidad de investigador y pronto es designado Coordinador de Zoología Agrícola en el Instituto de Pato1ogía Vegetal del Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias, director sustituto del mismo entre 1964 y 1969, organizador de la Primera Reunión de Programación sobre la materia y primer coordinador nacional del Programa de igual nombre, desde 1971 hasta que se acogiera a la jubilación palabra esta muy engañosa en su caso como en el de otros académicos.

En efecto, en 1972 es ‘‘adscripto honorario” en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” y designado Miembro de la Comisión Organizadora del Instituto para la Defensa de la Biosfera y de los Recursos Naturales, que fuera auspiciada la Universidad de Buenos Aires. Por otra parte, actuó en 1973 corno profesor en el Curso de Capacitación Docente ofrecido por el Comité Argentino de Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales Renovables; forma parte (1974) del Consejo de Administración de 1os Parques Nacionales y de la Comisión de Agronomía (1989) de 1a Sociedad Científica Argentina.

En esta sintética relación de cargos y funciones, todos ellos ejercidos con entusiasmo, criterio, idoneidad y dedicación ejemplares, se engarzan numerosas y diversas actuaciones que le fueron otorgando un prestigio bien ganado de distinguida jerarquía profesional y científica; no hay duda que a ello contribuyeron sustancialmente los estudios que llevara a cabo en el exterior entre 1947 y 1949, tanto en relación con la Entomología pura como con la aplicada y la Lucha Biológica, en instituciones señeras como lo son el American Museum of Natural History de New York, el United States National Museum, la Smithsonian Institution y el Bureau of Entomology and Plant Quarantine (U.S. Dept. of Agriculture) de Washington, el Laboratory of Entomology de la University of Maryland y el Agricultural Research Center de Beltesville, Connecticut. También es de destacar su paso por el Dominion Parasite Laboratory de Belville, Canadá y, en nuestro hemisferio, por el famoso Insectario de La Cruz, en Chile. Estas estadías de estudio e investigación constituyeron acontecimientos decisivos en el desarrollo y evolución de su mentalidad intelectual y científica.

Los cargos técnicos ejercidos por el Ing. Pastrana a lo largo de su prolífica carrera profesional en extremo variados e importantes, lo han sido también y muy destacados fuera del ámbito de la función pública. Ya antes de su graduación comenzó a ejercitar sus condiciones de liderazgo en el Centro de Estudiantes de la Facultad de Agronomía y Veterinaria y en la administración de su calificada Revista (1927), como Elector Estudiantil de Decano (1927) y Delegado al 2° Congreso Forestal Nacional (1928). Ya Ingeniero, es incorporado como miembro de la Sociedad Entomológica Argentina, integra su Comisión Directiva a partir de 1937 y pasa en ella por todos sus gradas desde vocal hasta Presidente, cargo este último que ejerce durante varios años en los períodos 1953-55 y 1963-66. También ha ocupado la Presidencia de la Asociación Amigos de los Parques Nacionales desde 1968 a 1976 (dos períodos) y la Vicepresidencia de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Ciencias Naturales “Physis”, en todos los períodos reglamentarios transcurridos entre 1965 y 1976. Fue Presidente de la Comisión Especial de Agronomía para el Premio Bunge y Born (1964) y asimismo miembro de las Comisiones Directivas de la Asociación Argentina de Terapéutica y Fertilización Agrícola (1955-57), del Consejo Consultivo de la Administración de Parques Nacionales (1970), de las Comisiones de Redacción de los Anales de la Sociedad Científica Argentina (1963-70), de la Revista de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UBA, etc. Otras asociaciones que le contaron entre sus miembros son la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos (GAEA), la Asociación Natura, y, en el exterior, la Washington Entomology Society, la Lepidopterologist’s Society de Connecticut, USA, la Asociación Latinoamericana de Ciencias Agrícolas (ALCA ex ALAF), la Sociedad Uruguaya de Entomología y la Sociedad Brasileña de Entomolgía.

No le faltó a Pastrana alguna dedicación a la docencia, área esta en la que lamentablemente no fue mayor su actividad seguramente porque su ansia de saber, nutrida con perseverante, insaciable y exclusiva dedicación a la investigación, sin duda le restó tiempo para ejercerla a través de alguna cátedra permanente. No obstante se hacía tiempo de tanto en tanto para actuar como profesor, como lo hiciera en el Curso de Entomología General y Especial dictado entre 1945 y 1950 en la Facultad de Medicina y el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia”, en los Cursos de Formación para Investigadores dictados entre 1961 y 1962 conjuntamente por las Universidades Nacionales de La Plata y Buenos Aires, y el Curso Internacional de Entomología Aplicada a la Agricultura organizado en 1963 por el INTA y la Facultad de Agronomía de La Plata.

El Ing.Pastrana comenzó a publicar el fruto de sus trabajos de investigación y de divulgación entomológicas en 1939, en la Revista Hortícola, con una nota sobre Trips del gladiolo, siendo hasta el presente un centenar los que debemos a su pluma. Muchos de ellos fueron presentados en reuniones científicas, a partir del que titulara “Nómina de insectos y otros animales perjudiciales determinados en los productos vegetales importados”, en el Primer Congreso de Agronomía de 1941, y al que sucedieran trabajos elevados al Primer Congreso de Técnicos Entomólogos (Tucumán, 1947), Ira. Reunión de Trigo, Avena y Cebada del Ministerio de Agricultura (Buenos Aires, 1950), Ia. Conferencia Nacional de Coordinación Fitosanitaria (1950), Conferencia Regional del Alamo para la América Latina (Bs.As.,1956), Primeras Jornadas Argentinas del Eucaliptus (1957), Ier. Congreso Sudamericano de Zoología (La Plata, 1959), Va. Reunión Latinoamericana de Fitotecnia (Buenos Aires, 1961). Primera Reunión Regional de Coníferas (1961), Primeras Jornadas Entomológicas Argentinas (1961), 2da.Reunión de Mejoramiento de Plantas Aromáticas (Castelar, 1962), Primera Reunión de Programación de Plantas Aromáticas (Castelar, 1964), Primera Reunión de Programación de Patología Vegetal (Castelar, 1965; preparó el Documento Básico), XXXI Reunión de la Comisión del Alamo (1970), 2da. Reunión Nacional de Soja (1970), 2do. Congreso Latinoamericano de Entomología (1975), Primer Congreso Nacional sobre Recursos Naturales Aromáticos y Medicinales (Merlo, 1977), V Jornadas Latinoamericanas sobre Parques Nacionales (1983). La mayor parte de los trabajos publicados por Pastrana tienen la particularidad de referirse a insectos -en especial las mariposas y microlepidópteros- perjudiciales a las plantas cultivadas, entre las cuales forestales como los pinos, sauces, álamos y eucaliptos, frutales como los durazneros o los bananos y otras especies de tanta importancia como el maíz, el girasol, el maní, la soja, el tabaco, el algodón, la menta y otras aromáticas y hortalizas como la papa, los zapallitos y los tomates. Fueron muchas las especies de insectos señaladas por Pastrana como “nuevas” para el país descubiertas en algunos de tales cultivos y no pocas las descriptas por primera vez y que, por lo tanto, llevan su sigla autoral. También se ocupó de insectos entomófagos útiles a la lucha biológica, de los del suelo, y –asimismo- de otros tales como los dañinos a las malezas, incursionando también en temas de fauna benéfica, política y otros asuntos relativos a los parques nacionales, la metodología y sistemas de caza, recolección, preparación y conservación de insectos, y las técnicas de microscopía entomológica.

La singularidad de este hombre acaso deba buscarse en la virtud de su trabajo cotidiano y metódico, sin prisa pero también sin pausas, y el hecho de que aún en la edad que suele llamarse “provecta” se esmeró igualmente con constancia ejemplar en pensar y acometer cada día una nueva tarea, renovándose y rejuveneciéndose como un moderno Proteo. A la formación de su personalidad contribuyó su siempre dispuesta voluntad de participar en los más diversos ámbitos culturales donde ejerciera, casi siempre, funciones relevantes con alto criterio y estatura moral2.
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1 Versión abreviada de una necrológica anónima inédita obrante en el legajo del Ing. Pastrana en la Academia Nac. de Agronomía y Veterinaria.
2 El Ing. José A. Pastrana nació el 19 de marzo de 1907 y falleció el 13 de julio de 1994. Fue designado miembro de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria el 9 de diciembre de 1993.