por el Dr. M. V. Eduardo Juan Gimeno[1]

El 29 de agosto de 2008, falleció en La Plata a los 84 años de edad, el Dr. Guillermo Gilberto Gallo. Había nacido el 16 de enero de 1924 en Pehuajó, Provincia de Buenos Aires. Estaba casado con Susana Fittipalde Garay y fue padre de dos hijos: Guillermo y Gabriela, ambos Veterinarios. Guillermo Gallo fue un alumno aventajado, abanderado en la Escuela Nacional Mixta de Pehuajó, alcanza su primer título el año 1942: Maestro Normal Nacional.

En la década del 40 al 50, el Dr. Gallo se desempeñó como Maestro Nacional de la Dirección General de Menores dependiente del Ministerio de Acción Social de la Provincia de Buenos Aires; como Maestro Instructor de la Escuela de Aprendices de la Base Naval Río Santiago dependiente de la Secretaría de Marina, y ejerció su profesión como Veterinario Municipal en Junín de los Andes y San Martín de los Andes y como Veterinario de la Dirección del Parque Nacional de Lanín.

Guillermo Gallo, se había recibido de Doctor en Medicina Veterinaria en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata el año 1950, después de sostener su tesis sobre “Contribución al estudio de la toxicidad y atoxicidad de algunos coirones en el sur del territorio de Neuquén”.

Sus estudios y la obligación de cumplir el servicio militar como oficial de reserva le muestran un nuevo camino con atrayentes desafíos. Inquieto y perseverante hace el curso para pasar al Cuadro Permanente como Oficial y alcanza así el grado de Capitán Veterinario. Durante 13 años cumplió en el Ejército Argentino diversas funciones además de las mencionadas. Pero, todavía, Gallo no era lo que quería ser en cuerpo y alma: Maestro. El azar y las circunstancias le abrirían las puertas a su esperanza.

El año 1954 solicita su retiro del Ejército para dedicarse exclusivamente a la docencia universitaria, respondiendo a una invitación del Profesor Dr. Osvaldo A. Eckell para presentarse al concurso de Profesor Adjunto en la Cátedra de Patología Médica. El flamante Profesor Adjunto de Patología Médica, busca su propio perfeccionamiento asistiendo, como becario del Gobierno de Francia, a cursos para graduados dictados en las Escuelas de Alfort y Toulouse por los profesores Charton, Tournut y Falin y a otros cursos, dictados en la Facultad de Ciencias Veterinarias de La Plata por los maestros franceses Lagneau y Ferrando. En 1960 el Dr. Gallo es designado Profesor Titular Interino de la Cátedra de Clínica Médica y Quirúrgica de Grandes Animales, y un año después Profesor Titular “Full Time” por concurso y Director del Hospital de Clínicas. Los cambios académicos que Gallo introdujo en la Cátedra fueron notables y se fortalecieron con los que pudo introducir tanto en aspectos docentes y administrativos como en construcciones.

De la labor del Dr. Guillermo G. Gallo, de sus aportes a la investigación, dan cuenta los ochenta títulos sobre temas científicos y de educación coronados con el primer premio (Medalla de Oro) que le otorgara la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires a su trabajo sobre “Enfermedad de las Mucosas”, cuya existencia señala en el país. Particularmente destacado y aún con vigencia, resulta su libro “Actualización de plantas tóxicas de la República Argentina” publicado en 1973 en colaboración con sus colaboradores de la Cátedra de Patología Médica. Una segunda edición, editada por EUDEBA, que salió a la venta en 1979 con el título: “Plantas Tóxicas para el ganado del Cono Sur de América”, se constituyó en una valiosa herramienta para estudiantes y colegas no sólo de la Argentina sino también de países vecinos. En el prólogo, quien fuera miembro de esta Corporación, el Profesor Milán Jorge Dimitri la califica como “obra perfectamente estructurada, clara, concisa y profundamente documentada”.

Como educador, el Dr. Gallo actuó asesorando al Instituto Interamericano de Ciencias Agrarias de la Organización de Estados Americanos. La voz de Gallo catedrático, disertante y conferencista fu escuchada en diversas localidades e instituciones del país y en el extranjero; ya, en la más modesta tribuna de un club hípico, o en una sociedad rural del interior; o en otras más encumbradas que pocos alcanzan.

Repetidamente fue Delegado o Representante del Poder Ejecutivo, del Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Plata, del Cuerpo Docente de la Facultad y del Consejo de Rectores a reuniones importantes vinculadas a la educación en algunas de sus formas. Reiteradamente fue invitado por embajadas y gobiernos de países de otros continentes como visitante distinguido dispuesto a dar y a recibir información.

El Honorable Consejo Académico lo elige Vicedecano de la Facultad el 25 de septiembre de 1964 para el período 1964-67. Fue el comienzo de una larga serie de tareas de gestión universitaria. Es confirmado el 30 de abril de 1965 también por el Consejo Académico y posteriormente por Resolución del Ministerio de Educación y Justicia y la Secretaría de Estado, Cultura y Educación en los años siguientes hasta 1971. Posteriormente fue Decano de su Facultad y desde septiembre de 1976 Rector de la Universidad Nacional de La Plata. En 1977 fue designado Presidente del Consejo de Rectores de Universidades Nacionales, habiendo sido reelegido por sus pares en los años 1978, 1979 y 1980.

Tantas confirmaciones en tales cargos, sostenidas por sus pares, en situaciones políticas distintas y muchas veces complicadas, hablan de la fortaleza de carácter y determinación del Dr. Gallo para afrontar los múltiples desafíos que enfrentó a lo largo de su vida.

El 10 de junio de 1981 se incorporó a la Academia, siendo su Padrino Académico el Dr. Antonio Pires. El Dr. Gallo ocupó el sitial N° 17, anteriormente ocupado por su maestro, mentor y antecesor en la Cátedra Universitaria: el Dr. Osvaldo A. Eckell. El tema desarrollado en la Sesión Pública por el flamante Académico fue: “La Enseñanza de las Ciencias Agropecuarias en la República Argentina”, fiel reflejo de la constante preocupación por la docencia y el desarrollo de las ciencias agropecuarias y, muy especialmente, la Profesión Veterinaria a la que dedicó buena parte de sus desvelos a lo largo de toda su existencia.

El Doctor Gallo ha recorrido una vida dedicada a la investigación, la docencia y la gestión universitaria. Deja una pléyade de amigos, alumnos y colegas que lo recordarán con afecto, al igual que sus cofrades de esta Academia.

 


[1] Nota necrológica publicada en Anales de La Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria 62:LXXII-LXXIV. 2008.