por el Ing. Agr. Julio Hirschhorn1

Botto nació en 25 de Mayo (provincia de Buenos Aires), el 13 de agosto de 1882 y falleció en La Plata el 20 de mayo de 1942, próximo a cumplir los 60 años, muerte prematura en todo sentido.

A los 16 años ingresó como empleado en la Caja de Conversión y a los 19, en la Facultad de Agronomía de La Plata; mantuvo el puesto en la Caja durante sus estudios, alcanzando, además, dos ascensos en aquélla, y a ser designado, por sus méritos, Ayudante Repetidor de Química en la Facultad, de la que egresó con las más altas notas del curso. Tan señalado esfuerzo debió haber cementado la nativa aleación de su temperamento, dándole conciencia de su vocación y de sus fuerzas.

No bien egresó de la Facultad, el gobierno nacional, en reconocimiento de sus méritos, le concedió una beca de perfeccionamiento en química agrícola en el Instituto Agronómico de París, donde estudió y practicó durante un año y medio, bajo la dirección de tres profesores eminentes: Müntz, Schloessing y Girard.

De regreso al país desempeñó varios cargos docentes, con carácter interino, en la Facultad de Agronomía y en la de Química y Farmacia de La Plata, siendo designado profesor titular de Agrología, la primera cátedra fundada en el país de esta materia fundamental (1912) y de Química Analítica Cualitativa (1914). Además, en 1912 fue también nombrado Jefe de la Estación Agronómica, que la Facultad acababa de fundar. Se jubiló en 1930.

Al tiempo de sus tareas docentes y de investigación, Botto realizó una amplia obra de divulgación agrícola y agronómica mediante más de 40 publicaciones y conferencias, habiendo ejercido también cerca de 40 comisiones y delegaciones universitarias y cerca de 30 comisiones y delegaciones técnicas a congresos e instituciones nacionales y extranjeras. Fue, además, Director General de Enseñanza Agrícola (1922-1930), logrando imprimir una mayor estrictez en el control administrativo de los establecimientos, perfeccionamiento de la enseñanza e impulso en la acción de fomento rural; ejerció la secretaría de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria y desempeñó la Presidencia de la Comisión Nacional de Meteorología Agrícola del Ministerio de Agricultura.

En el orden de la investigación agronómica, sus tres trabajos más importantes y de permanente actualidad para la consulta son los siguientes, intitulados “Glucósidos generadores de ácido cianhídrico” (1910)2, de especial interés para el conocimiento de las plantas tóxicas; otro, “Los abonos en horticultura; sobre su aplicabilidad económica” (1916)3, y el más importante, “La Sweet Tussac (Mata o gramilla dulce), Phalaris bulbosa Cav. (1918)4, estudio experimental que puso en evidencia las condiciones sobresalientes de una planta forrajera muy valiosa, nueva para el país, proveniente de Australia, cuya semilla se la proporcionó el sabio Spegazzini, con la recomendación especial de ensayarla. Dicha forrajera está actualmente en plena difusión en el país (selecciones de la Estación Experimental Agropecuaria de Pergamino).

En el ejercicio del decanato, sobre todo en el primero5, al que llegó no bien terminada una larguísima y violenta huelga estudiantil e implantada la Reforma Universitaria (1919-1920), su gestión se caracterizó por un intenso y constructivo dinamismo, tanto en el orden docente como en el administrativo. La crisis que había sufrido la Facultad fue prolongada y muy profunda, y como consecuencia de la huelga estudiantil triunfante, habían sido separados todos los profesores de la Casa menos tres, entre éstos el Ing. Botto, y también todo el personal auxiliar docente, todo lo cual debió ser reemplazado en poco tiempo. La Facultad entró, así, desde su primer decanato, en una nueva era de franco progreso, cambiando de hecho el espíritu que antes reinaba en la misma. Digamos, también, que durante ambos decanatos el Ing. Botto estuvo rodeado, siempre, de una alta consideración y de respeto, consideración que se había ganado en todas las esferas de su actuación, en la época anterior a la huelga y a la implantación de la Reforma Universitaria, lo que importa bien destacar.

En la huelga estudiantil, el profesor Botto fue su abanderado. Y en el movimiento platense de la Reforma, también integró el cuadro de los profesores de la Universidad que más destacada actuación tuvieron en la definición y desenlace de los episodios decisivos que lo jalonaron.

Pero fue en el ejercicio de la docencia donde Don Alejandro puso de manifiesto sus cualidades de mayor relieve. Tenía las condiciones innatas del Maestro: inquietud por la información científica al día, claridad en el concepto y el don insuperable de la síntesis, que sabe reducir sin fragmentar y clarificar sin empobrecer el creciente caudal de los conocimientos traídos por el aluvión bibliográfico; la difícil facilidad del pedagogo, que en él se resolvía como espontáneamente, a la manera del lento fluir de un manantial. En esa clara y refrescante corriente, que eran sus clases inolvidables, no había rumor llamativo de cascada, ni iridescencias de espuma, sino substancia nutriente del conocimiento, consistente en el concepto y fluido a la vez, como una demostración matemática bien graduada. Su exposición se seguía, por eso, sin esfuerzo ni interrupción; por el contrario, se seguía con creciente interés y experimentando ese bienestar indefinible que satisface la mente y el espíritu. Maestros así son, en verdad, inolvidables, porque se los recuerda con admiración cordial, acendrada por el afecto. Introdujo en la docencia agronómica del país la “escuela agrológica” francesa, en su nivel y claridad.

Al jubilarse, en 1930, el Ing. Botto fue designado Profesor Honorario y Guarda Sellos de la Universidad, los dos cargos, de honor, más altos que reserva a sus profesores más distinguidos.

Por su vida, no larga, y por su largo obrar, y obrar bien, a Botto le es aplicable aquello de que “obrar, es agrandar la vida sin vivir mucho, y es hacerse rico sin agenciar dinero”. Por todo ello, séame permitido afirmar, que el “Aula Botto” fue y seguirá siendo, en la Facultad y en la Universidad, el aula de la única lección que hace discípulos: la lección que se enseña con el ejemplo.
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1 Semblanza en el 20° aniversario de su óbito, publicado en Idia (176):27-30. 1962. Se ha abreviado ligeramente el original y se ha omitido el curriculum vitae que figura como apéndice de la semblanza [Nota del Editor].
2 Tesis presentada para optar al título de ingeniero agrónomo, Facultad de Agronomía y Veterinaria. La Plata, 1910.
3 Rev. Fac. Agr. y Vet. (La Plata) Segunda época 12(1):1 y ss. 1916.
4 Rev. Fac. Agr. y Vet. (La Plata) 12(2):226-242. 1916 (Primer informe) y Rev. Fac. Agr. y Vet. (La Plata) 13(1):1-76. 1918. (Segundo informe).
5 Sus decanatos fueron de 1920 a 1923 y de 1925 a 1930.