por el Ing. Agr. Rodolfo G. Frank

Pedro Narciso Arata nació en Buenos Aires el 29 de octubre de 1849, siendo sus padres el italiano Nicolás Arata y la porteña Emilia Unzué. Viajó a Italia en 1858, donde comenzó los estudios primarios que finalizó en Buenos Aires, en el Colegio San José, en 1863.

Ingresó luego en el Departamento de Estudios Preparatorios, antecesor de la facultad, de la Universidad de Buenos Aires, donde estudió farmacia y se recibió como Licenciado en Farmacia en 1872. Ya antes de esta graduación, en 1870, comenzó los estudios universitarios en la Facultad de Ciencias Médicas, graduándose como médico en 1879, con una tesis donde desarrollaba un estudio químico de las plantas. Pero prácticamente no ejerció la profesión, dedicándose principalmente a la enseñanza y la investigación.

Antes de recibirse de médico, en 1970 Arata ya fue suplente en la Cátedra de Química del Dpto. de Estudios Preparatorios. En 1975 es titular de Química Orgánica en la Facultad de Ciencias Físico Naturales. Renunció a ese cargo en 1888 para pasar a la Facultad de Medicina como profesor de Química. Su actuación profesional la desarrolló en la Oficina de Patentes de Invención, en el Consejo de Higiene y en la Oficina Química Municipal, que dirigió desde 1883 hasta 1911.

Federico Reichert, recién llegado al país en 1904, lo describe asi: “Sentado frente a su escritorio vi un hombre alto, con aspecto de gigante, cuya cabeza hermosa estaba adornada como complemento por una barba entrecana; era un señor que aparentaba tener alrededor de setenta años. De haber aparecido vistiendo uniforme, se lo habría tomado por un general ruso, y cuando lo vi no pude dejar de recordar al príncipe Dadischkiliani. Con suma cortesía me invitó a sentarme, e inmediatamente me dijo que ya el ministro le había hablado de mi llegada por teléfono. El Dr. Arata también tenía el aspecto de un maduro profesor universitario, y bastó una primera mirada para que yo le dispensara toda mi confianza”1. A su vez, Cutolo dice: “Era de alta estatura, mirada risueña, recogido, casi silencioso, al hablar denotaba su alma feliz, la sensibilidad de un espíritu humano que, al contacto de la vida, habíase abrazado a la verdad que investigaba apasionadamente”2.

En 1903, fue nombrado Director General de Agricultura, por el Ministro Wenceslao Escalante. Bajo inspiración de éste, por decreto del Presidente Roca del 19 de agosto de 1904, fue creado el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, y designado Pedro Arada como su Rector. Arata tuvo a su cargo la difícil tarea de poner en marcha el nuevo centro de estudios, que iba desde la contratación de nuevos profesores hasta la supervisión de la construcción de los nuevos edificios, desde la gestión de la parada Agronomía del ferrocarril hasta la provisión de agua potable, desde las tareas administrativas hasta las docentes pues tuvo a su cargo la cátedra de Química Orgánica. El Ministro Torino, sucesor de Escalante, recordaría con estas palabras la gestión de Arata en Agronomía: “La tarea fue pesada en exceso. Se le dio un lote de terreno desprovisto hasta de las comodidades más elementales. Todo hubo que hacerlo, salvo una modesta construcción que sirvió de base a la inauguración de setiembre, y momentáneamente para aulas”3. En 1909 el Instituto Superior fue incorporado a la Universidad de Buenos Aires como nueva Facultad, siendo el Dr. Arata el Decano de la misma, cargo al que renunció a mediados de 1911 para acogerse a su jubilación. Dice en su renuncia “… Demoré la proyectada gestión de mi jubilación accediendo a pedidos reiterados del Rectorado. No he podido postergarla racionalmente por más tiempo; acabo de obtenerla, después de 43 años de servicios universitarios.”4. Después de su renuncia, fue designado Presidente del Consejo Nacional de Educación (hasta 1916) y profesor honorario de la Facultad de Ciencias Médicas.

Como los demás integrantes del primer Consejo Directivo, el Dr. Arata pasó a ser miembro de la Academia de la Facultad, siendo tesorero de la primer Mesa Directiva.

Aparte de su actividad docente y profesional como químico, Arata también se dedicó a la investigación pura. Publicó varias obras sobre higiene, química y alimentos, como “El clima y las condiciones de higiene en la ciudad de Buenos Aires”, “Apuntes de química”, “Lecciones de higiene”, y su “Guía para el análisis inmediato de los vegetales”. “Los trabajos fitoquímicos de Arata merecen ser especialmente considerados dentro de su producción por la importancia que él le asignaba y por ser uno de los aspectos en que mejor se le conoció en el extranjero. En efecto, Arata consideró que el estudio de las plantas americanas desde el punto de vista químico constituía su tarea principal. … Estos estudios fitoquímicos aparecieron en diversas revistas desde 1877 y como una serie de cincuenta artículos en los primeros números de los Anales de Departamento Nacional de Higiene. … Muchos de estos artículos fitoquímicos fueron reproducidos en la Gazzetta Chimica Italiana, en el Chemical Society Journal o en el Berichte der Deutschen Chemischen Gesellschaft”5. Junto con otros científicos fundó en 1872 la Sociedad Científica Argentina, y un año después, el Club Industrial, antecedente de la Unión Industrial Argentina. Reconocido internacionalmente, perteneció a institutos científicos de Madrid, Roma, Berlín, Santiago de Chile y París.

Arata también cultivó la historia, en lo que hoy podríamos llamar historia de la ciencia. Su reconocimiento como historiador culminó con su incorporación a la Junta de Historia y Numismática Americana, hoy Academia Nacional de la Historia, en 1901. Fue asimismo un destacado bibliófilo que reunió una vasta biblioteca, parte de la cual fue donada a la Facultad de Agronomía y Veterinaria (la Biblioteca Arata) por sus herederos.

El Dr. Pedro N. Arata falleció en Buenos Aires el 5 de noviembre de 1922.

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1 REICHERT, Federico. En la cima de las montañas y de la vida. Trad. de Rubén Darío (h.). B. Aires, Acad. Nac. de Agronomía y Veterinaria, 1967. p. 52.
2 CUTOLO, Vicente O. Nuevo diccionario biográfico argentino (1750-1930). Buenos Aires, Elche, 1968. t. 1 p.198.
3 GIUSTI, Leopoldo, Daniel INCHAUSTI y Carlos A. LIZER Y TRELLES. La Facultad de Agronomía y Veterinaria; anotaciones sobre su fundación y desenvolvimiento. B. Aires, Fac. de Agr. y Vet., 1952 p. 43.
4 GIUSTI, Leopoldo et al. op. cit. p. 68-69.
5 HALPERIN DE DESTAILLATS, Leticia. Pedro N. Arata, un químico de la generación del 80. Ciencia e Investigación 20(7):303-308. 1964.